Noemí Camps (PSOE), a la derecha, mientras Joana Gomila y Josep Juaneda (PSM) conversan en un pleno | Josep Bagur Gomila

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A dos días para que se apruebe por el pleno de Ciutadella la modificación puntual del Plan Especial del Casco Histórico todavía no está claro que ésta salga adelante y que se puedan reabrir este verano los patios interiores de los bares del centro, tras dos años y medio cerrados.

El PSM sigue decidido a votar en contra y dejar solos a sus socios, PSOE y Gent per Ciutadella, que sí están por la labor. UPCM ya ha dicho que se abstendrá y el PP todavía no tiene decidido el sentido de su voto. El PSOE confía que al final se apruebe una propuesta con la que llevan casi dos años trabajando y por eso piden al PSM, y también al PP, «un voto responsable», para que los patios interiores se puedan reabrir este verano, explica la concejal socialista Noemí Camps.

El PSM sigue firme con su no. «Somos coherentes con lo que dijimos al principio», comenta Josep Juaneda, que argumenta que apuestan más por revisar la globalidad del Plan Especial de 1999, y no hacer parches con modificaciones puntuales. «Tenemos que definir qué modelo de ciudad queremos y a partir de aquí podremos decir si los bares del centro deben poder tener patios interiores o no», afirma Juaneda.

Gent per Ciutadella no cree que el PSM haga marcha atrás. Lo deja así todo a manos del PP. «La postura del PSM es legítima, nunca ha engañado a nadie, en cambio el PP siempre se ha manifestado a favor de los patios, si no lo aprueba será más por una decisión partidista y estratégica, y al final tendrá que explicar al sector por qué han votado otra cosa de la que opinan», explica Sergi Servera.

Así las cosas, de momento, todo depende del PP, que no decidirá el sentido de voto hasta esta tarde cuando se reúna la Junta Local de Ciutadella. Con una abstención o un voto a favor de los populares, la propuesta saldría adelante. Si vota en contra, siempre y cuando el PSM no cambie de parecer en la asamblea que celebrará mañana, la propuesta quedará en un cajón, con el más que supuesto enfado de los restauradores.

Pese a que todas las miradas están puestas en el PP, la concejal Asunción Pons quiso ayer dejar claro en la comisión informativa de Territorio donde se elevó este asunto que «la responsabilidad es del equipo de gobierno» y añade: «No es normal que lleven una propuesta al pleno con una división del voto y ni siquiera se hayan preocupado de hablar con nosotros, y nos desestimaran todas las alegaciones». Se lamenta que «no nos hayan tenido en cuenta para nada» y ahora «intenten trasladar la presión al PP», aunque asegura que «no nos sentimos para nada presionados, porque es su responsabilidad».

Por su parte, UPCM, cuyos votos en esta votación no serán decisivos, apuesta por la abstención, pese a que en un primer momento se planteó apoyarla, hasta que el Ayuntamiento, tras el informe del Consell, decidió ampliar a 41 los patios que podrían abrir con el nuevo cambio normativo.