El malestar no se ha instalado en el Avarca de Menorca | Archivo

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El futuro de varias de las principales entidades deportivas de las islas corre peligro. Al retraso en el cobro de las subvenciones en concepto de patronicio que el Govern concede a través de la Fundació per a l'Esport Balear, correspondientes a la ya finiquitada temporada 2016/17, se ha unido en las últimas horas una inesperada rebaja en las cantidades concedidas, que los técnicos esgrimen por posibles «defectos de forma» en la documentación presentada por los clubes, entre los que cunde el malestar por una medida que les impide cerrar los presupuestos de aquel ejercicio y, si no se solventa esta problemática, les genera un agujero económico difícil de gestionar y cerrar.

Tras notificar a finales del pasado mes de junio -con la campaña 2016/17 agotada- los importes concedidos, ahora algunos de los clubes han recibido ingresos o notificaciones inferiores a esas cantidades. Tres de los más afectados han sido el Palma Futsal, el Bahía San Agustín y el Urbia Voley Palma. Los primeros cuentan con aportaciones para los equipos de Primera División y División de Honor Juvenil, mientras que los segundos contaban en ese ejercicio con escuadras en LEB Oro, Liga EBA y Liga Femenina 2. El ahora Urbia recibía las ayudas del extinto Can Ventura.

Los clubes tenían hasta el próximo 31 de diciembre como límite para percibir las ayudas del curso 2016/17 -todavía esperan la convocatoria para el ejercicio en marcha-, pero estos días, la Fundació per a l'Esport Balear y el Govern han procedido a notificarles las cantidades definitivas, e incluso han procedido a los pagos de las mismas.

Ahí es donde ha llegado la sorpresa de los clubes, en especial de los principales exponentes. En casos como los del Palma Futsal, el Bahía San Agustín o el ahora Urbia Voley Palma, el inesperado recorte llega a ser cercano a la tercera parte de los importes asignados en un inicio por Esports.

Pese a ser requeridos algunos de ellos, al encontrarse defectos de forma o problemas con la documentación presentada ante la Fundació, y teóricamente subsanarse, la sorpresa ha sido mayor todavía al ver que no se han ingresado las subvenciones concedidas meses atrás.

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