El trabajo permite incidir en los efectos del confinamiento en la salud mental de la población más joven. | Redacción Digital

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Un estudio publicado en la revista 'Spanish Journal of Psychiatry and Mental Health' ha desvelado que, tras el confinamiento, los ingresos en urgencias psiquiátricas de chicas adolescentes aumentaron un 85 por ciento, especialmente relacionados con trastornos alimentarios, autolesiones e intentos de suicidio. Después del confinamiento por Covid-19, se notificó un aumento de consultas por problemas de salud mental en niños y adolescentes, especialmente en chicas.

Es por eso que se iniciaron estudios para analizar el fenómeno y determinar si el aumento de consultas era debido a una posible acumulación de casos que no habían consultado durante el confinamiento, o a casos nuevos, así como conocer el impacto a más largo plazo del confinamiento. En este estudio retrospectivo se han comparado el número de ingresos a Urgencias del Servicio de Psiquiatría y Psicología Infantil y Juvenil del hospital Clínic Barcelona durante el confinamiento y el año siguiente con el número de ingresos a Urgencias del año 2019.

Se trata de un estudio unicéntrico dónde han trabajado varios grupos de investigación del Clínic-IDIBAPS y el área de Salud Mental del CIBER, CIBERSAM -liderados por Inmaculada Baeza y Eduard Vieta-. Las primeras autoras del trabajo son Adriana Fortea, del grupo Neuroimagen multimodal en psicosis de inicio reciente y de alto riesgo y Lydia Fortea, del grupo Imagen de los trastornos relacionados con el estado de ánimo y la ansiedad (IMARD), y también han colaborado investigadoras de los grupos de Psiquiatría y Psicología infantil y adolescente (Luisa Lázaro, Inmaculada Baeza) y de Trastornos bipolares y depresivos (Maria Sagué Vilavella, Anna Giménez Palomo, Giovanna Meto, Eduard Vieta).

En el estudio, se registraron un total de 2.425 ingresos a Urgencias entre el 14 de marzo de 2019 y el 21 de junio de 2021. El personal investigador analizó los datos teniendo en cuenta el sexo, grupo de edad, y el diagnóstico. «Es por estos motivos que recomendamos potenciar la atención en esta población para proporcionar una asistencia especializada adecuada, así como promover estrategias de prevención», ha señalado el jefe del grupo de investigación Imagen de los trastornos relacionados con el estado de ánimo y la ansiedad (IMARD), investigador del CIBERSAM y autor de correspondencia del estudio, Joaquim Raduà.