Directo al grano: Declaración fundacional: «No hay que mezclar huevos con caracoles». ¡Uy! Perdonarán Uds. aquesta menorquinada tan racial pero es que me viene a huevo para puntualizar ciertas cosas. Veamos: una cosa es estar a favor de cancelar las disposiciones woke (o DEI - diversidad, equidad, inclusión) por discriminatorias; una cosa es, digo, estar a favor de arrasar con todos los despilfarros y demás chiringuitos ideológicos y estar a favor de controlar la inmigración ilegal (esa invasión consentida)... una cosa es aceptar que después de 80 años Europa se costee ya sus propios gastos de defensa y también no ver con malos ojos todo lo que la izquierda regresiva y sectaria ve con buenos ojos (o a la inversa)... Y otra es aceptar chorradas, injusticias y falsedades. Lo lamento pero lo último de Trump me ha decepcionado. Y mucho. Muchísimo.
Me disgusta que Ucrania deba repartirse entre un loco sanguinario y unos intereses económicos ajenos a los beneficios de sus habitantes. No considero a Zelenski un dictador sino un patriota que trata de salvar a su país de la invasión de un ‘führer’ desquiciado y obsesionado con devolvernos a los tiempos de la URSS. Elemental querido Donald: el invadido nunca podrá ser el invasor. ¡Y miren que soy admirador de los Estados Unidos, de su cultura y sus derivados! Pero eso no se puede admitir. Por lo tanto: «Trump, tío, t’has pasao».
Ya sabemos que toda Europa (incluidos el PSOE y el PP) quería que ganase Kamala ‘la mala’. Pero no ocurrió y muchos se encuentran ahora, desorientados en sus expectativas. ¿Será esa pataleta de Trump sobre Ucrania la pequeña venganza, por haber sido despreciado en Europa? No creo, eso le resbala, seguro. Más bien es el cálculo de un empresario que solo mira proteger y expandir los beneficios de su empresa.
Y ahora llegará aquí el crujir de dientes en un ‘sanchismo’ que, sostenido por pequeños trumpistras locales, sigue creyendo en Unamuno y su ¡Que inventen ellos! traducido ahora a un actual ¡Que paguen ellos! Pues ¡qué jeta, ¿no?! O peor ¿seguirá defendiendo un ¡que mueran ellos!? Porque Sánchez, siempre con su impúdico y falso alardeo moral, no se atreverá a mandar a ningún soldado español, o incluso menorquín, a luchar por la libertad de Ucrania. Y todos los demás países tampoco: mucha labia y poca acción. Solo desde esta perspectiva se puede entender la oferta de Trump al mundo: una paz injusta porque ellos creen que en 80 años ya han abonado suficiente dinero y ya han aportado demasiados muertos desde cuando los desembarcos de Omaha y Utah en el 44. ¿Qué hará Europa más allá de los aspavientos habituales? ¿Podrá reaccionar como unidad política? ¿Puede existir esa unidad política decisoria? ¿Tendremos sorpresas? Nadie lo puede suponer.
Dicen que, como en el fondo lo de Ucrania solo se trata de comercio, habrá que negociar. Y ¿qué pasará con los aranceles? Por aquí ya estamos acostumbrados a pagarlos a Bruselas. Nada nuevo bajo el sol. Un arancel es un impuesto a pagar para disponer de un producto exterior que se quiere importar. En Balears, por ejemplo, vivimos agobiados por el arancel lingüístico, ese gravamen que distorsiona y encarece nuestra vida cultural local al no poder usar nuestro menorquín en la esfera oficial y mediática sin pagar el peaje al forastero barceloní, planta invasora en una isla biosférica donde casi todo es ficción. La frontera entre la normalidad histórica y la actual ficción inducida es es filato donde hay que pagar ese arancel lingüístico para poder trabajar en una administración o querer ser cosa en la isla. Especialmente para eso: para pretender ser cosa, aunque sea ‘cualquier cosa’.
Notas:
1- Hace unos días comimos en el restaurante ubicado en la entrada de donde estuvo la prisión republicana de Ciutadella (el palacio Martorell, frente al Palau Torre-saura, que fue, a su vez, sede de la Comandancia republicana hasta Sa Girada). Es curioso: solo hay un discretísimo cuadrito al lado de la escalera de no más de 25 x 15 cms. que enmarca un artículo publicado en este diario en recuerdo de aquel horror. Memoria Histórica.
2- Es curioso: cuando alguien dice verdad verdadera inmediatamente se le designa como fascista, un término empobrecido por el sobreuso y que, ya devaluado, no significa nada. El Duomo sigue estando en Milán, no aquí.
3- Clarificador: en lugar de invertir en seguridad y defensa, algunos prefieren alimentar a todos los ‘menas’ del Riff.
4- OTAN: Ya lo comentamos en su día: llegará un día en que se tendrá que elegir entre autonomías o Defensa.
5- ¿Por qué no se ha anormalizado el topónimo del pueblo de Campos en Mallorca ¿No debería ser Camps?
6- «Lo que de verdad desprestigia al Parlament Balear es que no se acaten las decisiones del presidente». Ben cert.
7- Ya solo faltan 410 días para el 11 de abril de 2026, el Día de la Victoria.
8- Ese día el Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Palma dará la razón a Iniciativa por Mahón en su demanda contra la intransigencia toponímica de los trumpistas lingüísticos. Amén.
9- Cuando esto suceda Mahón deberá dedicar una calle a su benefactor, el abogado ciutadellenc redactor del recurso, una obra maestra que sentará precedente jurídico.
10- Para el 21 de junio, Solsticio de verano, se prepara una magna conferencia en el Lazareto sobre la Esfera Armilar, esa obra inmensa creada en Menorca por el gran escultor Rafa Trénor. Una maravilla a descubrir.
11- Ya sabemos a cuánto cotiza un besito inofensivo: a 10.800,00 € el piquito. Pelín caro. Una ridiculez cósmica.