Tuvimos el gran honor, aquí si que cabe esta expresión tan manida, de conocer a Sus Majestades los reyes Magos de Oriente. Los vimos llegar al puerto de Calasfonts, y no se me olvidará la cara de mis hijos al verlos llegar. Quedé alucinada de los personajes. Primero el saludo, lo daba por hecho pero lo que no contaba, de ahí mi sorpresa, era la puesta en escena (segundo) sus andares majestuosos, pausados como si verdaderamente sus trajes les pesaran. La mirada interpelante y a la vez amplia a la búsqueda de un pequeñuelo. Los reyes se iban adentrando en el pelotón de niños y padres que nos agolpábamos para saludarles y ya de paso hacerse la foto para la posteridad. Nosotros nos quedamos con Baltasar. Me interesaba que mis hijos conocieran otra piel, otro color igual o más importante que nuestra piel blanca. Lo curioso es que sabiendo los colores mi hija de tres años no lo llama «el rey negro». Simplemente miró al Rey como el que se mira un extraño al que al principio no conoces y tras examinarlo en cuestión de segundos se encaramó a sus brazos sin llorar. Mi hijo de casi 21 meses no tuvo problema. Con lo cual los niños no diferencian a las personas por su color, los ven como son, personas. El tercer asombro vino cuando los escuché hablar, una buena declamación real. Parecían reyes del Lejano Oriente. Baltasar así y todo saludó en su idioma «salam aleikum» (que Dios te dé protección y seguridad). Estaban en su papel, se notaba que disfrutaron de sus personajes y que lo habían trabajado. Eso es tratar con respeto a los niños, meterse en el papel ante la mirada de ilusión de un niño.
Supervan Family
Declamación real
10/01/18 21:24
También en Opinión
- EN DIRECTO | La evolución de la DANA en Menorca
- La pesadilla de la alcaldesa de Es Migjorn en la zona cero de la DANA: «Estamos vivos por cinco minutos»
- Se incendia parte de una nave industrial de Maó llena de electrodomésticos
- Que Ferreries se haya convertido en el primero de Menorca en instalar un sistema de iluminación...
- La DANA pasa de madrugada por Menorca sin causar estragos y deja 34 litros por metro cuadrado