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- España deja así atrás seis meses de contracciones, aunque Bruselas no descarta una recaída con la subida del IVA desde el 1 de julio

- España deja así atrás seis meses de contracciones, aunque Bruselas no descarta una recaída con la subida del IVA desde el 1 de julio

MADRID, 19 (OTR/PRESS)

La economía española salió de la recesión en el primer trimestre del año, con un crecimiento respecto al trimestre anterior del 0,1 por ciento, gracias a la mejora del consumo. Con este leve crecimiento del primer trimestre, España deja atrás seis trimestres de contracciones y comienza a levantar el vuelo. Pero no se descarta, y así lo prevé Bruselas, que en el tercer trimestre de este año vuelva a registrarse un crecimiento negativo del PIB por la subida del IVA, que comenzará a aplicarse desde el 1 de julio. En cambio, el PIB cayó un 1,3 por ciento respecto al año anterior, lo que supone en todo caso casi dos puntos menos que el descenso del 3,1 por ciento del último trimestre de 2009. Por otro loado, en el último año se perdieron 652.000 empleos.

La economía española entró oficialmente en recesión en el cuatro trimestre de 2008, después de haber registrado dos trimestres consecutivos en negativo. El Instituto Nacional de Estadística (INE) destacó que la contracción acumulada del PIB español en términos reales durante el período de recesión fue del 4,6 por ciento.

La actividad global siguió moderando en el primer trimestre su contracción como consecuencia de una contribución menos negativa de la demanda nacional y de la aportación positiva del sector exterior. En concreto, la contribución negativa de la demanda nacional se redujo casi tres puntos, al pasar de -5,3 puntos a -2,5 puntos, mientras que la demanda externa recortó un punto su aportación positiva, desde 2,2 a 1,2 puntos.

La tasa interanual del PIB del primer trimestre del año (-1,3 por ciento) mejora en 1,8 puntos la registrada en el trimestre anterior, en que cayó un 3,1 por ciento, y supone la sexta caída interanual consecutiva de la economía tras los retrocesos del 1,2 por ciento, 4,2 por ciento, 4 por ciento y 3,1 por ciento experimentados en el cuarto trimestre de 2008 y los cuatro trimestres de 2009, respectivamente.

Dentro de la demanda interna, sus dos principales componentes, el consumo de los hogares y la inversión, mostraron un comportamiento más positivo en el trimestre en valores interanuales, aunque con distinta intensidad. Así, el gasto en consumo final de los hogares redujo casi tres puntos su crecimiento negativo, desde el -3,5 por ciento al -0,6 por ciento, mientras que la inversión registró una tasa interanual negativa del -9,9 por ciento, frente al -12,9 por ciento del trimestre anterior.

El gasto de los hogares registró en el primer trimestre resultados más favorables en todos sus componentes. Destacaron por su dinamismo el gasto en bienes duraderos y, en menor medida, el de los alimentos. Por su lado, el gasto de las administraciones públicas aceleró siete décimas su crecimiento interanual, hasta el 1,5 por ciento en sintonía con el ritmo de avance de la remuneración de los asalariados y el volumen de compras y servicios del sector.

BIENES DE EQUIPO, DEL -15% AL 2,5%

Dentro de la inversión, se observa en este trimestre una "notable recuperación" de los bienes de equipo, cuya tasa interanual pasó del -15,3 por ciento del cuarto trimestre al -2,5 por ciento en el primer trimestre de este año. Esta evolución contrastó con la inversión en construcción, que acentuó su contracción interanual cuatro décimas, hasta el -10,6 por ciento por la evolución más desfavorable de las obras en infraestructuras.

El crecimiento positivo del PIB en el primer trimestre fue resultado de la mejora experimentada por el gasto en consumo final, que aumentó un 0,7 por ciento respecto al trimestre anterior, frente al empeoramiento de la inversión, que se contrajo un 2,7 por ciento entre enero y marzo, frente al -1 por ciento del cuarto trimestre de 2009.

Dentro del gasto en consumo, el de las familias repuntó por segundo trimestre consecutivo, al crecer un 0,5 por ciento en el trimestre, mientras que el gasto en consumo final de las administraciones públicas aumentó un 1,4 por ciento, frente al descenso del 1,7 por ciento experimentado en el trimestre anterior.

El PIB a precios corrientes retrocedió en el primer trimestre un 0,9 por ciento en tasa interanual, frenando su contracción en 2,4 puntos. De esta manera, el deflactor implícito de la economía se situó en el 0,4 por ciento, cifra seis décimas superior a la del trimestre anterior y que supone volver a tasas positivas después de dos trimestres con variaciones interanuales negativas.

Los datos de Estadística ponen de manifiesto que la demanda exterior redujo su contribución al PIB un punto en el primer trimestre, hasta los 1,2 puntos. Tanto las exportaciones como las importaciones registraron tasas interanuales de crecimiento positivas, lo que no se producía desde la primera mitad de 2008.

En concreto, las exportaciones de bienes y servicios registraron una variación interanual del 8 por ciento en el primer trimestre, frente al -2,9 por ciento del cuarto de 2009, como consecuencia de la mejor evolución de la demanda nacional de los países destino, fundamentalmente de la Unión Europea. Por su parte, las importaciones de bienes y servicios aceleraron su crecimiento interanual y pasaron de una tasa interanual negativa del 9,6 por ciento en el cuarto trimestre del año pasado a un repunte del 2,6 por ciento en el primero de 2010.

Desde la óptica de la oferta, la variación interanual del valor añadido bruto de casi todas las ramas de actividad, a nivel agregado, fue negativa.

El valor añadido bruto de las ramas industriales redujo su caída en casi siete puntos y medio, hasta el -3,1 por ciento; el de la industria manufacturera mejoró desde el -10,9 por ciento hasta el -3,8 por ciento; el de las ramas energéticas creció un 0,3 por ciento, su primera tasa positiva en seis trimestres; y el de los servicios se situó en el -0,2 por ciento, frente al -1,1 por ciento del trimestre anterior.

El empleo, medido en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, registró en el primer trimestre una reducción del 3,6 por ciento, frente a la tasa del -6,1 por ciento registrada en el cuarto trimestre del ejercicio pasado, lo que se tradujo en la destrucción de casi 652.000 puestos de trabajo en un año.

La mayor contracción de la ocupación en el primer trimestre se dio en la construcción, que registró un retroceso interanual del 16,2 por ciento, aunque este dato fue mejor que el del cuarto trimestre (-17,9%). A continuación se situaron las ramas industriales y energéticas (-7,2%), las ramas de los servicios (-1,1%) y las ramas agrarias y pesqueras (-0,3%).

La productividad aparente del factor trabajo de la economía se situó en el 2,4% en tasa interanual, cifra ocho décimas inferior a la del trimestre precedente.

Por su parte, la remuneración de los asalariados se contrajo un 1,2 por ciento en el primer trimestre en tasa interanual, frente al -2,7 por ciento del cuarto trimestre de 2009, como consecuencia de la moderación en la caída del número de asalariados (del -5,6% al -3,6%), compensada ligeramente por el descenso de la remuneración media por asalariado, desde el 3,1 por ciento al 2,5 por ciento. De esta forma, el coste laboral por unidad de producto se aceleró dos décimas, hasta el 0,1 por ciento, tres décimas por debajo del deflactor implícito de la economía.