El colapso en la tramitación de expedientes y concesión de autorizaciones que sufre la Demarcación de Costas en el Archipiélago desde hace años debía emprender su desenredo a partir de la esperada transferencia de la gestión, del Estado a la Comunidad Autónoma, firmada el pasado 1 de julio.
En la práctica, sin embargo, este cambio de titularidad ha agravado aún más la saturación existente porque el traspaso de competencias no ha venido acompañado por la dotación de personal con el que dar salida a la compleja gestión del dominio público-terrestre. Solo se han transferido ocho vigilantes de la costa y un delineante, es decir, ningún profesional cualificado como ingeniero técnico, arquitecto superior o jurista con los que emprender la gestión asumida hace dos meses.
La Conselleria del Mar y Ciclo del Agua, que tutela el menorquín Juan Manuel Lafuente y de la que dependen estas competencias, está limitada para desatascar los centenares de expedientes no resueltos. La nueva Dirección General de Costas y Litoral se ha quedado con los mismos ocho funcionarios que tenía el Servicio de Costas y Litoral antes del 1 de julio. Con ellos desempeñaba la materia de ordenación del territorio que afecta al litoral y con ellos, por ahora, debe seguir cumpliendo los mismos servicios más los transferidos.
En Menorca, solo uno de los cinco funcionarios
En Menorca solo uno de los cinco funcionarios del Estado adscritos a la Demarcación de Costas ha sido traspasado, por voluntad propia, a la Comunidad Autónoma y por el momento ha sido ubicado en la delegación insular de la Conselleria balear de Medio Ambiente.
El Govern tiene ahora las competencias de gestión y otorgamiento de las autorizaciones de usos de temporada en playas y mar territorial, autorizaciones de actividades en las que concurran circunstancias especiales de intensidad, peligrosidad o rentabilidad, autorizaciones de ocupación de dominio público marítimoterrestre con instalaciones desmontables, las de zonas de servidumbre de tránsito y acceso al mar, concesiones demaniales, sanciones y la planificación y obras que no sean de interés general.
El Estado se reserva el cobro de cánones
El Gobierno central se reserva el derecho para cobrar el canon por la ocupación de instalaciones en la zona litoral balear, la decisión final de las concesiones y la planificación de proyectos y obras de interés general. El acuerdo de este traspaso, calificado como incompleto por estas condiciones desde muchos sectores, incluido el Ejecutivo anterior, supone que el Estado dota a Balears con 1,3 millones de euros, la sede de Costas en Palma, seis vehículos y 18 plazas, entre funcionarios y personal laboral, de las que 7 están vacantes.
El pasado 22 de mayo el Govern aprobó dotar con 12 puestos de trabajo las funciones traspasadas por el Estado pero a día de hoy, subraya la nueva Conselleria, no se ha cubierto ninguna de estas 12 plazas que corresponden ocho de ellas a jefes de departamento, concesiones, sanciones, arquitectos, ingenieros y jurista, un auxiliar, un administrativo y dos a técnicos superiores.
Utópicamente esas 12 nuevas plazas debían completar una plantilla de 38 empleados para que el Govern gestione la demarcación de Costas en Balears. La realidad está siendo bien distinta puesto que se mantiene por ahora con el mismo personal que ya tenía, salvo los vigilantes de costa que no tienen la formación precisa para el trabajo asumido.
El apunte
Situación «dramática» para la resolución de expedientes
9 comentarios
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AndreuProbablement aquests serveis que comentes no t'arribarien si no hi hagués comunitats autònomes. Desde un estat totalment centralitzat, no sabrien es problemes a ses illes, sa llengua que es xerra ni ses mancances que tenim. Ja mos passa ara, imagina si no hi hagués ningú que ho vegués. Una altra cosa és que es nosotros polítics locals siguin prou competents.
Soy de izquierdas, de toda la vida, pero he de reconocer que el sistema autonómico es el peor invento de este país. La educación, la sanidad, las administraciones, todos los servicios al ciudadano que se han traspasado a las autonomías, acaban convirtiéndose en reinos de taifas, que degradan los servicios ofrecidos y duplican, sino triplican, los recursos necesarios para gestionarlos. Partidos nacionalistas como CiU (luego PDeCat + JxCat), PNV, ERC, PSIB, Més, etc, se han ido adjudicando el poder de gestionar esos recursos administrativos - y colocar ahí a su gente, claro - y los ciudadanos hemos quedado como los tontos que votan cada cuatro años, mientras observamos como el chiringuito de los Bucaneros en Binibeca (perdón, Binibequer) se cae a pedazos, el puerto de Fornells se convierte en una obra interminable, las obras en las carreteras tardan 8 años en completarse, y los políticos de los ayuntamientos, del Consell o del Govern Balear se gastan nuestro dinero en volver a “inventar la rueda”… eso sí, una rueda “local” y mejor que la del gobierno central. Como por ejemplo el nuevo Costas, del que habla este artículo, que tan “bien” está funcionando.
No será por personal, hay administraciones que tienen personal que se toca los c..hones a dos manos todo el día.
Las autonomías, que cáncer.
Se tendría que poner mucho más personal, ya que por ejemplo, en colonias veraniegas como Es Murtar, hay ocupación de espacio de dominio publico con kayaks, pequeñas barcas, y alguna de grande de algún listillo que viene hacer el mes de vacaciones, etc. Quitaron las barcas de toda la vida y pusieron los kayac etc. A bien tiempo, fondeos en la cala ilegales de hasta 10 embarcaciones etc. O todos moros o todos cristianos. Unos a pagar y otros gratis
QUIN DESASTRE DE ILLA. QUINA PENA!! NO ENS MEREXEIM AIXÓ .
Socialismo convertido en anarquía administrativa
Es que Pedro y Francina nos wuieren tanto que no paran de hacernos regalos "pero envenenados" ni hecho adrede se pueden hacer tan mal las cosas. Y es que de donde no hay nada puedes obtener.
Se traspasa gato x liebre...