Los consumidores empezaron este sábado con las primeras compras navideñas. | Josep Bagur Gomila

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Mucho paseo y pocas bolsas. Las calles de los centros urbanos se llenaban este fin de semana del ambiente comercial típico de la campaña navideña, pero de forma modesta. Tanto comerciantes como compradores admiten que la tendencia es iniciar las compras más tarde. El tímido aumento de ventas registrado gracias a las campañas de promoción del Black Friday, de finales de noviembre, no se ha mantenido en general durante la primera quincena de diciembre, según los comerciantes. Si el ambiente empezó a calentarse este sábado, entre semana las ventas flojean, a pesar de ser mejores que en noviembre.

Las razones que se dan a pie de calle no varían mucho de las de los últimos años: Los cambios de comportamiento del consumidor, la venta por internet y un presupuesto para compras que mejora, pero no es boyante. ni el mismo comprador pretende que lo sea.

«Ahora empieza a activarse la venta», observa la presidenta de Mô Comercial, Maria José Soriano, quien pronostica una dinámica similar a la del año pasado, con una primera semana de ventas «algo lenta», reconoce, pero que promete. Su diagnóstico va a la par con el de Macià Coll, de la asociación Ciutadella Antiga, quien añade que, sin embargo, diciembre sigue siendo un buen mes de ventas. Las acumulaciones de la tarjeta de fidelización «Sempre guanyes» se han duplicado estos días respecto al mes de noviembre. Esta estrategia comercial, que funciona durante todo el año, ayuda a contrarrestar los efectos negativos de la globalización para el pequeño comercio. Ofrecen acumulaciones de entre el 1 y el 5 por ciento de cada compra para volverlo a gastar en la siguiente entre el centenar de comercios asociados.

En Maó los comerciantes animan las ventas con los ya típicos rasca-rasca navideños para vales de compra de entre 10 y 100 euros. En total, 5.000 euros que volverán a girar dentro de los comercios locales. Aún así, como reconoce Soriano, es más «un añadido, un detalle con el cliente para estas fechas» sin una influencia relevante en el consumo. Para competir con la venta por internet y, sobre todo, puntualizan, la plataforma Amazon, apuestan por «un servicio personalizado, el trato con el cliente que normalmente no tienes en una tienda online», es «lo único que podemos hacer», admite.

Los sectores que se ven más afectados por este fenómeno son la juguetería, el calzado, la electrónica y sobre todo el textil. El consumidor ve en la compra online una serie de ventajas, como una mayor cantidad de productos entre los que escoger, la posibilidad de adquirirlos a mejor precio, de hacerlo a cualquier hora y desde cualquier lugar, además de que se lo lleven directamente a casa y de la posibilidad de devolverlo si no cumple con sus expectativas.

La otra cara de esta lucha entre comercio local e internet, un «David contra Goliat», como lo define Macià Coll, va más allá de la desaparición del tejido comercial de proximidad. A veces internet no significa el mismo producto más barato, «la cosa llega a ser absurda», dice, porque ciertos productos se encuentran a un precio más económico en el comercio convencional. En este sentido, considera que la gente es «inconsciente» y en parte su comportamiento «se debe a su comodidad», algo que es difícil cambiar. La mayor parte de negocios «ya saben que la lucha está perdida con las reglas del juego» de las grandes compañías que venden online, reconoce, y se enfocan a ese tanto por ciento de población «que tiene una conciencia más social o de comunidad» u optan por ofrecer productos más artesanales, ya sea de creación propia o de producciones muy limitadas.

Apertura parcial en festivos

Parte de los establecimientos de los centros urbanos abrieron ayer en horario reducido, como es habitual en estas fechas. Ayer y este próximo domingo, Nochebuena, las grandes superficies tienen permitida la apertura en toda la Isla. Aun así gran parte de los comerciantes locales, quienes no tienen restricciones en este sentido, se abstuvieron. En Ciutadella abrieron una pequeña parte, la mayoría cadenas de ropa de grandes marcas, y las jugueterías durante la mañana, establecimientos que sí intensifican algo las ventas, según comerciantes del sector. En Maó sucedió algo similar y las previsiones del tejido comercial son abrir los domingos 24 y 31.'¡