Los operarios comenzaron ayer de Punta Prima y Cala en Bosch para encontrarse en Sant Tomàs | Josep Bagur Gomila

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Un invitado inoportuno. La velella, esta especie de chapapote a la menorquina, ha vuelto a aparecer en las playas de la Isla. La invasión de estos pequeños celentéreos se ha producido en la costa sur con una aparición que ha avanzado desde S'Algar hasta Cala en Bosc. En el norte su presencia ha sido prácticamente inexistente.

El servicio insular de limpieza de playas ha retirado, solo contabilizando los cuatro primeros días del mes de mayo, hasta 11,3 toneladas de este organismo. No obstante, cabe recordar que el material retirado es superior puesto que los trabajos de limpieza arrancaron el pasado lunes 27 de abril. Fuentes de la empresa adjudicataria del servicio explican que la prioridad han sido las playas urbanas y semiurbanas con unas previsiones de concluir el despliegue de personal hoy. Acto seguido se proseguirá con las playas de tipología C, es decir, las que carecen de servicios y que calculan que podrán zanjar los trabajos esta misma semana.

La peculiaridad de este año es que la velella ha embadurnado la práctica totalidad de las playas del sur cuando en los últimos años solía acumularse en zonas más concretas. El año pasado fue Arenal d'en Castell. Este ejercicio su aparición ha sido «indudablemente» superior al año pasado, aseguran desde la empresa concesionaria, aunque consideran que hace tres o cuatro años ya se produjo una avalancha similar, lo que lleva a pensar que se trata de una aparición cíclica. Los ocho equipos, dos correturnos y dos tractoristas que dispone el servicio insular de limpieza de playas han estado implicados en los trabajos de retirada de velella.