Joan Melis y Salomé Cabrera en una foto de archivo | Gemma Andreu

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El sector hotelero menorquín va a dar un giro de 180 grados a su estrategia de promoción en las ferias turísticas con el objetivo de «tomar la iniciativa» que hasta ahora ha ostentado el Consell Insular.

La Asociación Hotelera de Menorca (ASHOME) ha confirmado que desembarcará en la Feria Internacional de Turismo de Madrid (Fitur) con una agenda propia de reuniones con turoperadores, agencias de viaje y oficinas españoles de turismo en los países emisores: «Si el Consell quiere acompañarnos, que nos acompañe», explica su presidente, Joan Melis. Todo un desmarque de la administración que esperan que sirva para dar un impulso al conjunto del sector turístico.

Todavía está por confirmar el número exacto de hoteleros menorquines que acudirán a Fitur para un certamen que se celebra entre el 28 de enero y el 1 de febrero. «Será un número importante y con la novedad de que acudiremos todos a una», asegura Melis, quien defiende que «somos nosotros los que realmente estamos trabajando con el sector». Desde ASHOME  se muestran críticos con el camino recorrido en temas de promoción de la Isla: «Nos hemos equivocado al dejar la asistencia a ferias solo en manos del Consell».

De hecho, desde hace un año y medio, la patronal hotelera constituyó una comisión de promoción y producto, que ha venido trabajando en la determinación de las prioridades en materia promocional», un «plan estratégico» que esperan empezar a aplicar en Fitur: «Basta ya de teoría, hay que ponerse a trabajar», advierte Melis, quien considera que Menorca tiene suficiente atractivo y que «lo que hace falta es una promoción decente».   

Mercados tradicionales

Desde ASHOME consideran que, si bien es necesario explorar nuevos mercados, «no podemos descuidar los mercados tradicionales, sobre todo el británico, el alemán y el español».

Los hoteleros entienden que «nos estamos jugando mucho», en alusión no solo a los empresarios, sino a los puestos de trabajo que generan: «Siempre hemos colaborado con la administración, pero nos gustaría estar más cerca cuando se hacen las propuestas y no solo cuando salen problemas».

El mar de fondo es un enfado con el Consell Insular, al que entiende que prestan mucha colaboración y del que no reciben ni reconocimiento ni apoyo suficiente a su apuesta por alargar la actividad lo máximo posible.

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