Los representantes de los grupos de la oposición frente a uno de los cuarteles | Gemma Andreu

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Los grupos municipales de la oposición en el Ayuntamiento de Es Castell presentarán en el próximo pleno municipal una propuesta conjunta para la adquisición de los cuarteles de la Esplanada. Los portavoces del PSOE, EM-EU y PSM consideran que la única solución para estas dependencias militares es lograr la titularidad municipal o supralocal que permita definir los usos públicos de las instalaciones.

La propuesta de la oposición plantea al Ayuntamiento que haga las gestiones necesarias para que el Consell y el Govern negocien con la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (SAREB) esta compra de los cuarteles Duc de Crillón y Conde de Cifuentes ubicados en la Esplanada del municipio.

Los tres partidos (el concejal no adscrito, Francisco Javier Manzanares, no participa de esta propuesta conjunta) temen que el convenio urbanístico rubricado entre el Ayuntamiento y Sa Nostra -a través del que el Consistorio debe haber aprobado la modificación del Plan General para permitir el desarrollo urbanístico previsto antes del día 30 de septiembre- no se haya cumplido, lo que se traduciría en que los cuarteles pasarían a ser de nuevo de Sa Nostra. Asimismo, creen que el traspaso de estas instalaciones militares al SAREB puede complicar aún más «la desafortunada gestión» de estos inmuebles desafectados. No obstante, creen que las expectativas prácticamente nulas en lo que respecta al desarrollo edificatorio previsto en el convenio puede favorecer la compra de estas instalaciones a un precio «más razonable» por parte de las administraciones.

La socialista Joana Escandell indica que el incumplimiento del convenio supondrá la pérdida del cuartel de Duc de Crillón que se destina a equipamiento público. A su vez, Sa Nostra adelantó 420.000 euros para la reforma de la Esplanada que, en caso de no satisfacerse los requisitos del convenio, el Ayuntamiento también debería devolver.  La compra de las dependencias militares no requeriría ninguna modificación del planeamiento urbanístico.