Imagen de este viernes en la estación de ferrocarril de St. Pancras, Londres, donde estaba prevista la salida de varios trenes dirección París. | ANDY RAIN

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Los trenes de alta velocidad (TGV) de Francia volvieron a circular en el eje del Atlántico, uno de los tres afectados por una operación de sabotaje que había conducido a una parálisis total este viernes en ese corredor que va de París a Bretaña, Burdeos, Toulouse o el País Vasco (España).

La Sociedad Nacional de Ferrocarriles (SNCF) indicó en un comunicado que se van a poner en servicio un tercio de los trenes inicialmente programados, y que el tiempo de trayecto se va a ver prolongado en una hora y media y dos. La razón es que van a tener que utilizar la línea convencional, ya que la del TGV se ha quedado inutilizada por el ataque de una instalación de señalización, que ha sido incendiada.

En cuanto a los otros tres ejes víctimas del sabotaje, la compañía ferroviaria precisó que en el del Norte (en dirección a Lille, Londres, Bruselas, Países Bajos o el norte de Alemania) se han tenido que suprimir algunos convoyes y los que se mantienen lo hacen con retrasos de entre una hora y media y dos.

Eurostar avanzó que va a suprimir hoy un 25 % de sus trenes y hará eso mismo el sábado y el domingo. En el corredor del Este (de París a Luxemburgo y a Estrasburgo), se han hecho reparaciones que han permitido restablecer una circulación normal en las líneas hasta Metz y Nancy. Pero a partir de ahí, en dirección de Estrasburgo, los retrasos son de una hora y también ha habido algunas cancelaciones.

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La SNCF, que calcula que han resultado afectadas hasta el momento 250.000 personas, va a continuar con las reparaciones, advierte de que las perturbaciones se van a prolongar durante el fin de semana, de forma que el número de afectados puede llegar a 800.000. En el origen de todo están los ataques «coordinados» que se produjeron en la madrugada de este viernes, con el incendio de instalaciones de señalización en esos tres corredores.

También hubo una tentativa en el cuarto corredor de TGV, el Sureste, que va de París en dirección de Lyon, Marsella o Barcelona. Sin embargo, en ese caso quedó abortada porque unos empleados de la SNCF sorprendieron a un grupo de individuos que huyeron en una camioneta cuando trataban de quemar unos equipamientos.

La Fiscalía de París ha asumido la investigación por cuatro posibles delitos y la Subdirección Antiterrorista de la policía (SDAT) se encarga de la coordinación. El primer ministro francés, Gabriel Attal, subrayó que están movilizados los servicios secretos y las fuerzas del orden «para encontrar y castigar a los autores de esos actos criminales».

Aunque no quiso entrar a especular sobre la hipótesis que circula de que podría ser obra de un grupo de ultraizquierda, Attal hizo notar que «lo que se constata es que esta operación ha sido preparada, coordinada, que se han atacado puntos neurálgicos, lo que muestra una forma de conocimiento de la red para atacarla».