LEY DE DESOKUPACIÓN EXPRÉS

El calvario de un jubilado de 84 años que intentará recuperar su piso tras más de tres años de okupación

Pedro Munar, abogado experto en derecho inmobiliario, explica que uno de sus clientes presentará este viernes una denuncia penal, con la que pretende beneficiarse de la desokupación exprés

El piso okupado se encuentra en Can Pastilla. El propietario no quiere salir en la foto por temor a represalias. | Fernando Fernández

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«Este viernes intentaremos recuperar el piso de un señor de 84 años, que lleva okupado desde finales de 2021», informa Pedro Munar, abogado experto en derecho inmobiliario. En este sentido, expone que uno de sus clientes está viviendo un auténtico calvario para «echar al okupa del piso que compró con tanto esfuerzo para complementar su pensión».

«Cuento las horas para poder presentar la denuncia por lo penal y pedir medidas cautelares para que el juez desaloje al okupa que se instaló en el piso de mi cliente en Can Pastilla». Munar espera que el desahucio se lleve a cabo lo antes posible, a ser posible el mismo viernes para que «se haga justicia y se ponga fin a la lucha que tuvo que iniciar mi cliente a finales de 2021, en lugar de estar disfrutando de su merecida jubilación».

El prestigioso letrado recuerda que este señor tenía alquilada su vivienda y el inquilino dejó de pagarle. A finales de 2021, tras acumular un año y medio de deudas, le comunicó que se marchaba del piso y que dejaba las llaves en un buzón.

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Munar resalta que a las pocas semanas su cliente fue a visitar el piso con una persona que estaba interesada en alquilarlo y al llegar comprobó que habían cambiado la cerradura. Entonces tocó a la puerta y salió un rumano que le dijo que él vivía allí desde hacía semanas.

Entonces comenzó el calvario de este jubilado que vio como los planes para completar su pensión se vieron truncados: no sólo dejaba de ingresar el alquiler, sino que tenía que seguir pagando la luz, el agua, la contribución y otros impuestos de su casa okupada. «Intentó convencerlo para que se fuese, pero no hubo manera. Al contrario, el okupa lo denunció por acoso», recrimina el abogado.

El propietario le tiene tanto miedo al okupa, que no se atreve a contar su historia en Ultima Hora. Sin embargo, su abogado considera que estos testimonios tienen que salir a la luz para que los diferentes gobiernos conozcan que la okupación de viviendas se ha convertido en uno de los principales problemas de Baleares. En este sentido, argumenta que además del drama que supone para las víctimas, está motivando que muchos propietarios dejen de alquilar sus pisos, por lo que se ha producido una reducción drástica de la oferta que ha disparado los precios.

El citado abogado denuncia que «hasta ahora okupar una vivienda prácticamente salía gratis, pero la desokupación exprés de viviendas hará que muchos se lo piensen antes de cometer un delito. Por ello, marcará un antes y un después».