Diversas organizaciones han comenzado en València una huelga de hambre de 24 horas en apoyo al docente mallorquín Jaume Sastre.

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Representantes de 15 entidades, sindicatos y partidos han iniciado este viernes en Valencia una huelga de hambre de 24 horas como «gesto simbólico» para mostrar su solidaridad con el docente balear Jaume Sastre, en huelga de hambre por la «negativa del Gobierno balear a abrir vías de diálogo en el conflicto provocado por sus políticas educativas y lingüísticas», y con la Assemblea de Docents de les Illes Balears y «la sociedad que defiende una educación pública, de calidad y en catalán», y también como «toque de alarma» al Consell.

Así lo ha señalado en rueda de prensa el secretario de Acció Cultural del País Valencià (ACPV), Toni Gisbert, quien advierte de que «o toman nota de que algo grave está pasando para que haya que recurrir a una huelga de hambre para reclamar diálogo, y dan un giro, o la pérdida de voto el año que viene será aún mayor».

En este sentido, insta al jefe del Consell, Alberto Fabra, a demostrar «si de verdad los cambios que ha anunciado y el cambio de portavoz implican realmente un cambio de políticas y está dispuesto a dialogar o es más de lo mismo y va a continuar el proceso de degradación democrática en el País Valencià».

Gisbert mantiene que, de hecho, la respuesta ante esta acción constituye «una prueba de fuego» para la nueva portavoz y consellera de Educación, Cultura y Deporte, María José Català, en el sentido de mostrar si representará un cambio en esa «negativa de diálogo en todos los sectores, con ejemplos como la censura de TV3, el cierre de RTVV o los ataques a la educación pública y a la lengua propia».

Inicialmente participan Compromís, EUPV, Joves d'Esquerra Unida del País Valencià, Partit Socialista d'Alliberament Nacional dels Països Catalans (PSAN), Moviment de Defensa de la Terra (MDT) y Candidatura d'Unitat Popular (CUP), las entidades ACPV, Ca Revolta, Associació d'Escriptors en Llengua Catalana, Escola Valenciana, Confederació de AMPAs Gonzalo Anaya, Plataforma pel Dret de Decidir, Iniciativa Animalista y los sindicatos Intersindical Valenciana y CGT, aunque están abiertos a nuevas adhesiones a la iniciativa que desarrollan en el Octubre Centre de Cultura Contemporània (OCCC).

«MEDIDA EXTREMA PARA RECLAMAR SIMPLEMENTE DIALOGO»

Su intención es respaldar al docente balear Jaume Sastre, que ha «tenido que recurrir a una medida tan extrema como una huelga de hambre para reclamar simplemente diálogo» y «pedir lo mismo que él», al considerar «grave que un gobierno llegue hasta el punto de provocar esa situación tan extrema».

Según Gisbert, han impulsado esta acción simbólica en apenas 24 horas al sentir «la misma preocupación que Jaume Sastre dado que si en democracia hemos de reclamar diálogo, algo falla», punto en el que insiste en que «el caso valenciano es bastante parecido al balear» por las políticas educativas y lingüísticas impulsadas.

«PROTEGER EL VALENCIANO A TODOS LOS NIVELES»

Por su parte, la portavoz de la Confederació de AMPAs Gonzalo Anaya, Raquel Sánchez, explica que han respaldado esta acción para «plantear una reflexión acerca de por qué hay que llegar a una medida extrema para garantizar el derecho a una educación pública, de calidad y en valenciano». «Está en juego ese derecho», advierte.

Denuncia en este sentido que, en la Comunitat Valenciana, «no todas las familias pueden tener acceso a la educación en valenciano» y «han recortado muchas líneas, la mayoría en tres años», por lo que los padres pretenden «reivindicar líneas en valenciano en todo el territorio» y que «se proteja el valenciano a todos los niveles y los derechos lingüísticos de todas las personas».