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El conseller de Economía y Hacienda, Carles Manera, afirmó hoy que el Govern mantiene la previsión de crecimiento negativo del -0,9 por ciento en 2010, a pesar de los ajustes económicos que el Ejecutivo autonómico tendrá que hacer para cumplir con las demandas del Gobierno central encaminadas a enjuagar el déficit público.


Manera recordó en rueda de prensa que el Govern revisó este año al alza esta previsión de crecimiento, que en un principio fijó en el -1,5 por ciento para la elaboración de los presupuestos de la comunidad, para situarla después en el -0,9 por ciento. En este sentido, señaló que por el momento no se prevé una nueva modificación a la baja porque la última, dijo, ya fue una previsión "prudente".

El conseller manifestó, no obstante, que tal vez otros organismos que hicieron unas previsiones "no tan prudentes" sí que tendrán que cambiar sus cálculos, como por ejemplo el Centre de Recerca Económica que estableció la tasa de crecimiento para este año en el -0,4 por ciento.

Respecto a los recortes anunciados por el Gobierno, Manera dijo que todavía no se puede concretar si se llevará cabo una reforma fiscal que grave más a las rentas más altas, aunque precisó que el Govern está realizando un análisis para estudiar de qué manera se podría realizar dicha modificación fiscal. Sin embargo, afirmó que todo dependerá de las directrices estatales.

El conseller recordó que el Govern está trabajando sobre este asunto en base a tres principales líneas, como son la racionalización del personal público, la ralentización de las inversiones no comprometidas y la racionalización de las empresas públicas. Todo permitirá a la comunidad reducir sus gastos en una cifra que Manera no pudo concretar y apostilló que en los próximos días el presidente balear, Francesc Antich, anunciará el ahorro que supondrá estas medidas.

Manera recordó que estas medidas de ahorro económico para reducir el déficit público se sumarán a los esfuerzos que la comunidad ya ha hecho este año, con una reducción presupuestaria de 220 millones de euros respecto a 2009, lo que supone un 6 por ciento menos de presupuesto y una rebaja del 6,5 por ciento de la deuda pública.