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La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, insistió ayer en que no hay "ninguna propuesta" ni "ningún estudio concreto" por parte del Gobierno para subir impuestos y resaltó que las medidas adicionales para reducir el déficit no se basan en un aumento de los ingresos sino en una "reducción del gasto público".

Salgado hizo estas precisiones al ser preguntada por las declaraciones de la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, que afirmó ayer por la mañana que el Gobierno no descarta subir los impuestos a las rentas más altas, medida que actualmente "se está evaluando".

"Nada está excluido, pero en este momento no hay ninguna propuesta ni tampoco ningún estudio concreto", resaltó la vicepresidenta económica al ser preguntada por las palabras de De la Vega. "El presidente y yo misma hemos tenido oportunidad de decir que las medidas adicionales las estamos haciendo y planteando como reducción del gasto público", insistió Salgado. "Hemos querido presentar todo un conjunto de medidas en base a esa reducción que habíamos anunciado del gasto del conjunto de las administraciones y por tanto eso es lo que hemos anunciado y eso es lo que hemos presentado", explicó.

Además, la vicepresidenta segunda subrayó que "un decreto ley no puede nunca contener medidas fiscales" y que lo que el Gobierno está preparando para mañana es un decreto ley.

Salgado admitió que las medidas de ajuste adicional, al suponer "una menor actividad del sector público", pueden "tener un efecto en el crecimiento" de la economía española. Por ello, el Gobierno revisará "a la baja en unas décimas" su previsión de crecimiento para el año 2011, que era del 1,8 por ciento del PIB. "*Cuántas? Lo veremos en los próximos días porque estamos haciendo una evaluación lo más amplia posible", dijo.

No obstante, el Ejecutivo cree que no habrá "ninguna revisión de las cifras para este año 2010", en el que prevé que la economía española retroceda un 0,3 por ciento. "Contracción quiere decir eso, menor crecimiento del que hasta ahora habíamos previsto. No quiere decir en absoluto un crecimiento negativo, eso sería recesión y no una contracción de la economía", dijo la vicepresidenta segunda.