Sorprende y no sorprende
08/12/12 0:00
QUE en varias poblaciones de la Isla haya crecido el número de puestos de venta de castañas asadas, una tradición invernal, que se inició en el siglo XVIII, y que por el olor que desprenden transportan la imaginación a la Navidad y a pesar de que hace unos años el castañero era un oficio en peligro de extinción.
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