TW

La operación firmada ayer por Quesería Menorquina con tres bancos, avalada por tres sociedades de garantía recíproca, aporta 1,8 millones a una empresa emblemática para Menorca y para el sector agroalimentario de Balears que estuvo a punto de desaparecer. El empeño, el esfuerzo y el impulso conjunto de trabajadores y directivos ha permitido superar el concurso de acreedores motivado por la nefasta gestión de Nueva Rumana, que descapitalizó la fábrica fundada por Pedro Montañés en 1931 y además hipotecó las instalaciones con un importe multimillonario.

El futuro se empezó a clarificar al suscribir -en febrero de 2014- un acuerdo estratégico con Quesería Ibérica. En la actualidad, Quesería Menorquina lidera la producción de queso fundido en España y este año ha previsto facturar 34 millones de euros, cuatro más que en 2014. La operación de coaval suscrita ayer constituye el espaldarazo financiero que necesitaba la fábrica menorquina para consolidar su expansión.

El buen trabajo del equipo encabezado por Francisco Tutzó y Jesús Esparza está dando buenos resultados con una situación saneada y una gestión basada en el rigor y la seriedad.