Martí March, durante una rueda de prensa. | Govern balear

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El conseller d'Educació i Universitat, Martí March, calificó este jueves de «perversas» las declaraciones de Mariano Rajoy referidas a unos supuestos problemas en la enseñanza del castellano en Cataluña, Baleares y País Valencià.

En una entrevista radiofónica del pasado martes Rajoy dijo sobre esta cuestión que «habrá que hablar en el Congreso de los Diputados, pues se generan muchos problemas y muchos disgustos. Es un tema complejo y habrá que ver qué papel puede jugar la Inspección Educativa para que en el futuro estas situaciones no se produzcan».
March destacó que «no queremos estudiantes monolingües, los queremos plurilingües. El que no lo vea, o vive en otra galaxia o tiene intereses políticos con este tema. ¿Sabe Rajoy que Balears es la única comunidad con un crecimiento continuado de la población escolar? Si lo supiera, ¿haría algo para compensarnos? Éste y otros son los auténticos problemas educativos de Baleares, no la lengua. Todos los alumnos escolarizados en Balears conocen perfectamente el castellano».

El conseller negó que en las Islas se produzca adoctrinamiento en las aulas, tal como han denunciado el PP, Ciutadans y algunas entidades. «Al menos, la Conselleria no ha recibido ninguna denuncia en este sentido. Curiosamente, sólo se habla de adoctrinamiento en las comunidades de lengua catalana, como si aquí no hubiera problemas educativos reales y como si las comunidades autónomas de lengua castellana no tuvieran también problemas».

Martí March explicó que «a raíz de unos supuestos casos de adoctrinamiento aparecidos en medios de comunicación, Inspecció Educativa ha elaborado de oficio unos informes que ha trasladado a la Fiscalía. Estos informes concluyen que no hay ningún caso de adoctrinamiento, de la misma manera que no hemos recibido ninguna denuncia, por mucho que se hable del tema».

March expresó su preocupación «por una deriva política y social que quiere crear dudas sobre la comunidad educativa de Balears a través de la crispación. En esta legislatura, el clima educativo es de trabajo y debate pedagógico. Los problemas educativos de Balears no son la lengua ni el adoctrinamiento. En Balears hay paz lingüística, aunque algunos quieren que haya problemas, lo que es preocupante y lamentable».