Unos cierran por vacaciones, otros abren. El verano pasa en un abrir y cerrar de ojos y negocios. El descanso estival se apoya sobre el trabajo de los que se ganan la vida cubriendo las necesidades ajenas. Con el otoño que nos espera, será mejor vivir el presente. El ocio y el entretenimiento son el alivio de tanta tensión y tanta espera aunque, la verdad, no sé qué esperamos. A pesar de que el Congreso está cerrado por vacaciones, el país sigue abierto al turismo (el de masas, o low cost, y el de ricos o hiperricos que mueve montañas de dinero). Es una de nuestras mejores industrias. Parece que los últimos datos lo confirman: el dinero (que ya no es el vil metal desde que existen las tarjetas de crédito) mueve el mundo y a sus habitantes de toda procedencia e ideología. En España, esto se acentúa con los pactos que permitirán repartir de forma participativa y generosa el presupuesto público. Abramos los ojos de una vez y no seamos cerrados de mollera. La realidad no es como nos gustaría que fuese, sino como nos la encontramos a cada paso. Es preferible no pedir peras al olmo ni dinero al banco. Si aceptamos los hechos consumados y los productos consumidos, viviremos tranquilos como estoicos.
Sin flash
Cerrado por vacaciones
13/08/23 4:00
También en Opinión
- «Cuando mi hija nació no quería alimentarse, los médicos me dieron el pésame dos veces»
- Seth Hotels deja en 2026 la gestión del Hotel Port Mahón y el Agamenón tras casi tres décadas
- El drama de la vivienda en Menorca aboca a residentes a vivir en autocaravanas: «Hoy soy yo, pero mañana puede ser cualquiera»
- Consumado el relevo al frente de la compañía de la Guardia Civil de Menorca
- La estación de bus de Ciutadella ya tiene anteproyecto 10 años después y prevé un parking soterrado