Los cubos del 'puerta a puerta' llegarán este año a todos los barrios de Maó

Las zonas con grandes bloques tendrán el mismo sistema que ya se ha implantado en el resto de la ciudad y en Es Castell, y los recipientes con los residuos se colgarán en módulos

Se ha optado por los llamados módulos de colgadores como opción estética para zonas como Av. Menorca.   

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El Consorcio de Residuos y Energía de Menorca y el Ayuntamiento de Maó se reúnen el viernes para certificar lo que ya avanzó este diario, que por muchas vueltas que se le dé al contrato de recogida puerta a puerta no hay más solución para los barrios más poblados del municipio que aplicarlo sin excepción como en el resto de zonas, con el sistema de cubos multifracción, optando eso sí por los llamados módulos de colgadores, y no por los postes, como mera opción estética.

Si acaso, las muchas vueltas que se le ha dado a los pliegos del contrato –las últimas por parte de los técnicos municipales pese a las advertencias legales del Consorcio de Residuos y Energía– han servido para retrasar un poco más el calendario de implantación. A falta de fechas concretas, las dos partes tienen claro que en ningún caso va a entrar en funcionamiento antes ni durante el verano. Antes sería prácticamente imposible porque hay que licitar el suministro del material. Durante el verano no se considera conveniente.

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A partir de las Festes de Gràcia se arrancará con el cronograma habitual de las implantaciones, esta vez con la llamada fase ocho, que incluye Andrea Doria y las calles que faltan de los barrios de Molí des Pla y Fort de l’Eau. Primero vendrán las reuniones con los vecinos y el periodo de adscripción al sistema y entrega del material y después, para finales de octubre o principios de noviembre, se procedería a la eliminación de los viejos contenedores de la vía pública y la puesta en marcha del sistema.

Retraso respecto a lo acordado

Son obviamente previsiones aproximadas, más teniendo en cuenta los precedentes de un cronograma de implantación que anunció que tenía que estar definitivamente en marcha en noviembre del año pasado, ya con un considerable retraso respecto a lo acordado en el contrato. De hecho será más de un año después cuando llegue el puerta a puerta las últimas zonas de la ciudad, las más problemáticas por la gran concentración de vecinos que residen en ellas. Son las de Ses Vinyes y Avinguda Menorca, donde el sistema puerta a puerta ha generado más dudas desde el principio.

Tanto desde el Consorcio de Residuos, como desde el Ayuntamiento de Maó han planteado desde hace meses que quizá el modelo de cubos multifracción no era adecuado para barrios tan densamente poblados y se ha intentado hasta el último momento, con amagos incluso de echarse atrás en el cumplimiento del mismo, optar por la vía de las áreas de contenedores cerrados. No ha sido posible y el puerta a puerta llegará esas calles probablemente antes de que termine el año en curso.

El apunte

Habrá que modificar el contrato, pero solo para incluir algunos ajustes

El Consorcio de Energía va a tener que aprobar modificaciones en el contrato del sistema de recogida puerta a puerta, pero no serán cambios revolucionarios –se ha demostrado inviable jurídicamente hacerlos sin exponerse a indemnizaciones cuantiosas– sino para adaptarlo a la realidad de los ajustes que se han venido llevando a cabo. Por citar algunos de esos cambios, que ya se están llevando a cabo por la empresa adjudicataria, está como la recogida de iglúes o el aumento de la frecuencia de limpieza en las áreas de aportación. Cabe recordar que FCC cobra íntegramente la cantidad del contrato sin que esté en aplicación en todo el municipio, pero también hay que tener en cuenta que lleva a cabo servicios no previstos.