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Aunque en los últimos años Menorca viene registrando una ligera mejoría en la estabilidad de su mercado laboral, el porcentaje de menorquines que cuentan con empleos fijos durante todo el año sigue siendo claramente minoritario. Al cierre del año 2019, el balance anual de los datos de afiliación a la Seguridad Social revela que el 60 por ciento de los asalariados menorquines –los inscritos en el régimen general–, tienen contratos temporales o a tiempo parcial.

A ese elevado índice de temporalidad y parcialidad contribuye especialmente los sectores de la restauración y el alojamiento, precisamente los que al cabo del año generan más puestos de trabajo, aunque también menos estables. Si en el conjunto de los sectores productivos, la media trimestral de trabajadores indefinidos a tiempo completo es de 9.536, en el sector de la hostelería –hoteles, restaurantes, bares, etc.,– esa media se sitúa tan solo en 735 personas. El porcentaje de afiliados con contratos temporales o a tiempo parcial asciende en este caso al 86 por ciento.

Ese desequilibrio se traduce en unos altos índice de estacionalidad que hace que, mientras en los meses de invierno el porcentaje de empleos estables se sitúa prácticamente en el 50 por ciento, en los meses de temporada turística ese porcentaje descienda hasta el 32 por ciento. Otro ejemplo de esa estacionalidad lo encontramos en el número de asalariados que tienen las peores condiciones laborales. En trimestre del año con menos actividad económica, el primero, el número de trabajadores con empleos temporales a tiempo parcial es de 1.408, el 7,4 por ciento del total, mientras que en el apogeo de la afiliación al término del segundo trimestre, ese número se eleva hasta los 2.405, un 8,13 por ciento.

Evolución

Los últimos años están dejando un incremento de los empleos estables y en paralelo una reducción de los más inestables. No en vano, el porcentaje de empleados fijos a tiempo completo, que en 2019 se ha situado en el 40 por ciento, era en 2018 del 38,8 por ciento y en 2017, del 38,1 por ciento. En el otro extremo de la balanza, los que tienen empleos temporales y a tiempo parcial, que de media el año pasado fueron el 7,37 por ciento, un año antes eran el 7,6 por ciento y dos años atrás el 8,2 por ciento.

No obstante, esos porcentajes están todavía lejos de los que se registraban antes de la crisis económica, que disparó los índices de temporalidad y estabilidad. En el año 2009, el último al que se registran estadísticas de afiliación por tipo de contrato, los empleos fijos todo el año eran el 46,4 por ciento y los más precarios solo el 6,5 por ciento.