Gemma y Lucía se abrazan tras la victoria. | R. GARCIA

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Gemma Triay y Lucía Sainz se hicieron ayer con el Open Valladolid Trofeo UVA tras imponerse, en una reñida final por 6-4, 4-6 y 6-3, a las actuales números uno del ranking mundial, las hermanas Mapi y Majo Sánchez Alayeto, que habían ganado las tres anteriores ediciones vallisoletanas tras dos horas y treinta y ocho minutos de juego. Es el tercer título, en cinco pruebas de la temporada, que conquistan la menorquina y la barcelonesa que amenazan el trono de las aragonesas a las que han derrotado en dos de las tres finales en las que se han enfrentado este año.

La igualdad del partido se hizo evidente desde el primer juego, que tardaron en resolver 18 minutos y que además fue favorable a las gemelas zaragozanas, rompiendo el servicio de Sainz. Pero la catalana y la alaiorense no bajaron los brazos, y lucharon de manera encarnizada para igualar el marcador al romper el saque de Mapi.

De hecho, la dupla Triay-Sainz supo hacer valer su servicio, para terminar de dar la puntilla a sus rivales en el último juego, tras volver a hacer una rotura en el servicio de Mapi, que le permitió adjudicarse el primer set con un 6-4.

Las hermanas 'atómicas' mostraron mucha más agresividad en la segunda manga, y arriesgaron en sus golpes, en busca de la remontada, lo que lograron tras romper el quinto juego, de Lucía Sainz, y sumar, no sin dificultades, sus respectivos servicios, para igualar el tanteo con otro 4-6.

Majo arrastraba molestias en la pierna y, esa dificultad, añadido al intenso calor que las jugadoras tuvieron que afrontar en la pista de la Plaza Mayor de Valladolid, terminó de decantar la balanza del lado de Triay-Sainz, con una rotura del servicio de Majo en el octavo juego.

Lucía Sainz, con esa ventaja, solo tuvo que hacer valer su saque para poner el punto final (6-3) a un disputadísimo encuentro con juegos muy largos, en los que destacó especialmente la calidad de Gemma Triay, quien se llevó el trofeo a la mejor jugadora de la final. La menorquina apuntaba a la conclusión de la final que «estamos jugando muy bien, cada vez más compenetradas».