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Agradeceré la publicación de esta nota rectificando mi declaración publicada en el Menorca de 10 de febrero, en relación a la financiación de las obras de urbanización. Al comentar que resulta normal que los propietarios paguen la infraestructura en urbanizaciones privadas no recepcionadas, no tuve en cuenta la situación concreta de Cala Morell. Como se confirma en la reciente publicación de David Marquès «Cala Morell, núcleo público, gestión privada», esta urbanización en concreto fue recepcionada en sesión plenario del Ayuntamiento el 14 de julio de 1988. Curiosamente, en el acta se certificaba la ejecución completa de las obras de urbanización que ahora se echan en falta, salvo la depuradora de la zona hotelera, para lo cual se establecieron garantías. También se declaró la recepción sin perjuicio de que la conservación y mantenimiento de las obras quedó a cargo de la Entidad de Conservación.

Se trata por tanto de una urbanización pública donde aparentemente existía la infraestructura de servicios desde hace 37 años. Lamentablemente, la falta de mantenimiento o actualización de esta infraestructura, puede haber generado una situación de precariedad que debería corregirse sin demora, para evitar el incumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible para el año 2030 en cuanto a la gestión del agua y depuración, la paralización actual de la posibilidad de construcción, porque el saneamiento haya quedado inutilizado o no exista, y también para recuperar el decoro del espacio público. Para ello deberían movilizarse los recursos públicos y privados necesarios, evitando que las obras se eternicen.

Enric Taltavull Femenías

Presidente de la Demarcación de Menorca del COAIB