El invierno, a pesar de que gozamos de un clima suave, presenta días ventosos y con humedad lo que ha provocado históricamente que las personas se encierren en sus casas.
Actualmente, la medicina preventiva recomienda salir a caminar a pesar de lo que llamamos mal tiempo.
Nuestro organismo se habitúa a las condiciones climatológicas a base de practicar progresivamente las salidas al exterior. Ello fortalece nuestro sistema inmunológico, protegiéndonos. Los leucocitos y granulocitos aumentan, ayudando al trabajo de este sistema inmunológico.
Nuestra circulación sanguínea se activa y se estimulan las defensas.
Es importante no forzarnos y siempre que existan contraindicaciones de salud hacer lo que recomiende el médico. También debemos contemplar que, en caso de condiciones extremas, podemos permitirnos entrenar a cubierto.
Vestirnos con prendas cortavientos, gorros, guantes y bufandas así como calcetines y zapatos para la ocasión. Las prendas tecnológicas transpirables son de gran ayuda al mantenernos sin humedad cerca del cuerpo. Vestirnos con varias capas de estas prendas es la manera ideal de adaptarnos al clima.
En invierno es muy importante realizar un calentamiento más prolongado que de costumbre para evitar lesiones. La musculatura y las articulaciones, están frías y necesitan más riego sanguíneo para trabajar.
Hidratarnos bien, aunque no sintamos tanta sed como en verano. Nuestra piel y labios especialmente, necesitan una buena crema hidratante.
Por otra parte es más saludable el ejercicio invernal, ya que no forzamos tanto nuestro organismo como en tiempo de calor. Nuestro corazón trabaja más descansado.
Respirar el aire del exterior nos hace resistentes y nos protege de resfriados, al estar el cuerpo acostumbrado al viento frío y humedad.
Es interesante saber también que el cuerpo se esfuerza por mantener su temperatura, gastando así más energía. Para personas con interés en adelgazar es ideal este tipo de entrenamiento.
Es curioso que la medicina china, considera el mes de febrero como el inicio de la primavera. Para nosotros sin embargo es invierno, pero si nos fijamos en la naturaleza, muchas plantas reverdecen y apuntan su floración, los almendros están en plena flor. También los procesos alérgicos parecen despertar.
Los cambios de temperatura entre el día y la noche se acrecientan y si tomamos el sol al caminar notaremos que calienta bastante. Por todo ello tenemos que seguir unas pautas de prevención para no enfermar.
Hacer ejercicio al aire libre en tiempo invernal, tiene también beneficios mentales:
- Levanta el ánimo, combatiendo la posible depresión invernal.
- Evita la tendencia al sedentarismo. En invierno es más fácil dejarse llevar por la pereza, si hacemos ejercicio se vence esta tendencia y procuramos salud.
- Dormimos mejor, la actividad física mejora el sueño.