El alcalde de Ciutadella, Llorenç Ferrer, este jueves disfrazado. | Josep Bagur Gomila

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Este señor serio que este jueves se paseaba por Es Passeig de la plaza de Es Born es el alcalde de Ciutadella, Llorenç Ferrer. Se le reconoce por cinco detalles: el papel enrollado que lleva en la mano y que contiene, posiblemente, el discurso que ha de dirigir a los cientos de pequeños estudiantes disfrazados que llenan la plaza; por la corona en forma de sol, ya que un alcalde es lo más parecido a un rey en su pequeño reino municipal; por el escudo, una protección necesaria sobre todo en los plenos, que en el centro lleva la heráldica de la ciudad; por la capa roja, de un color similar a la sang santjoanera, y porque va acompañado de la primera teniente de alcalde, en este caso casi irreconocible, Esther Mascaró. Miembros de otros partidos políticos también les han acompañado, todos disfrazados de un saludable y necesario buen humor.