Marta Maneja y Hernán Hernández, los cofundadores de Gloop.

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Los cubiertos comestibles de Gloop están de moda. Esta alternativa original, deliciosa y respetuosa con el medio ambiente, fue impulsada en su día por el grupo inversor menorquín Decelera Ventures y actualmente comercializa cucharas y pajitas elaboradas, principalmente, a partir de harina de arroz. De esta forma, deja aparcado el plástico de un solo uso y apuesta por cucharitas de dos tamaños y gustos, galleta y chocolate, y pajitas de hasta cinco sabores: fresa, limón, menta, chocolate y vainilla.

«Con la entrada en vigor de la nueva legislación de la Unión Europea nos dimos cuenta de que podía ser un proyecto que empezar con el viento a favor», explica Hernán Hernández, cofundador de Gloop, sobre la oportunidad que se abrió en el mercado para su marca en cuanto la UE aprobó a finales de marzo de 2022 la nueva ley de residuos que prohibía la comercialización de los plásticos de un solo uso.

Primer contacto en la India

En su último año de LEI, el grado de Liderazgo en Emprendimiento e Innovación que se desarrolla de forma exclusiva en la Universidad de Mondragón, tanto Hernán como Marta Maneja, cofundadora de la startup, viajaron hasta el norte de la India, un país que tiene «una cultura muy arraigada al reaprovechamiento de materias», para así descubrir nuevas ideas sostenibles para combatir el cambio climático.

Allí conocieron a varios emprendedores que aprovechaban el plástico para crear menaje, un concepto que a la postre daría origen a otro similar pero a la vez muy distinto como es Gloop. Así pues, el de Jaca y la barcelonesa se pusieron manos a la obra y empezaron a desarrollar el proyecto a finales de 2021. Durante todo un año se dedicaron en exclusiva a desarrollar los conceptos de investigación, desarrollo e innovación del producto en Lanzadera, una aceleradora e incubadora de empresas valenciana.

Experiencia en Menorca

En enero de 2022 lanzaron al mercado su primer prototipo de cuchara a modo de presentación. A partir de ese momento, empezaron a sacar sus primeras métricas de venta y a buscar inversores externos.

Habiendo entablado en un principio relaciones comerciales con algunos padrinos inversores, poco después se uniría Decelera Ventures, el grupo menorquín que lideró la primera ronda de inversión de Gloop, la cual se cerró en 540.000 euros. La empresa emergente liderada por Hernán y Marta había sido una de las veinte seleccionadas previamente para participar en el campus de diez días que Decelera organiza cada año en la Isla.

Durante el verano de 2022, la pareja de fundadores se estuvo hospedando en Son Parc, donde participaron en diferentes e intensas actividades que transcurrían durante todo el día: compartir conocimientos, conferencias de invitados de excepción... «Es muy dinamizador y está dividido en tres etapas. La primera, aterrizaje; la segunda, análisis de tu propio negocio; y la tercera, expansión de tu propia startup», explica Hernán.

Desde aquel entonces, Decelera se ha convertido en uno de los socios de Gloop, una marca que crece a pasos agigantados y que ya está presente en más de 200 establecimientos de toda España y Portugal. Este 2024 pretenden producir un total de tres millones de pajitas y dos millones de cuchara que se traducen en una gran alternativa al plástico y la madera.