La pequeña pedanía mahonesa gozó durante la segunda jornada de fiestas de un gran ambiente y menos calor de lo que suele ser habitual. | Josep Bagur Gomila

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Las fiestas estaban transcurriendo de manera ejemplar y con total normalidad, pero el transcurso de las mismas se trastocó en el tramo final. En torno a las 14.30 horas, una vez concluido el Jaleo y después de entregar las cañas verdes, un accidente provocó momentos de incertidumbre y tensión en Llucmaçanes. Cuando los miembros de la qualcada estaban terminando de desfilar ante el caixer batle y sa capellana para despedirse, un jinete y su caballo protagonizaron una aparatosa caída.

Según relataron testigos presenciales, el animal sufrió una rotura de cola durante el percance, una lesión muy dolorosa, aseguran los entendidos en el mundo equino. Ello provocó que una vez en pie, mientras estaba siendo controlado por los asistentes a la fiesta, el animal dio una fuerte coz que impactó contra un joven de 14 años.

El golpe causó gran conmoción y se vivieron algunos momentos de tensión. El chico fue atendido en primera instancia por la Creu Roja, cuya portavoz informó de que el herido mostraba síntomas de «hipotensión, taquicardia y mostraba signos de desorientación». En ningún momento llegó a perder la conciencia, pero al tratarse de un impacto en «una zona sensible», pecho y cara, el herido fue trasladado al Mateu Orfila en una ambulancia avanzada.

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Fuentes hospitalarias informaron a media tarde a través de su departamento de prensa que el chico fue diagnosticado con una fractura mandibular. Los médicos del centro decidieron que se quedara en observación en el área de Urgencias para poder controlar su evolución.

El incidente enfrió en gran medida la celebración de la fiesta. En primera instancia esta continuó al son de las melodías de la Banda de Música de Maó, pero tras interpretar un par de canciones se decidió parar. Sin embargo, el resto de la programación festiva continuó como estaba previsto una vez comprobado que el accidente no fue tan grave como se llegó a temer en un principio.

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Las fiestas habían transcurrido hasta que finalizó el Jaleo sin apenas incidentes. Según informó la Creu Roja, el sábado se realizaron una docena de asistencias, todas leves, y ningún traslado; mientras que la mañana de ayer se cerró con seis atenciones y la evacuación del accidentado.

Llucmaçanes se prepara para vivir este lunes una jornada festiva más relajada durante la tarde con un programa que incluye juegos infantiles populares, música, una misa en honor a Sant Gaietà y el disparo de una potente traca a media noche para despedirse hasta el año que viene.