GUERRA ARANCELARIA

El queso menorquín teme que perderá el mercado de EEUU por los aranceles de Trump

El norteamericano es el primer país donde se exporta y el sector busca nuevas estrategias ante la imposibilidad de asumir el sobrecoste del 20 %

El mercado de EEUU es uno de los principales internacionales del queso menorquín. | Gemma Andreu

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La industria quesera insular, que tiene en el mercado estadounidense su principal consumidor en el exterior, teme que los aranceles impuestos por la ‘administración Trump’ en el decurso de las últimas horas, que implicará un sobrecoste del 20 por ciento sobre el producto –lo que no afecta en exclusiva al gremio de los derivados lácteos– signifiquen la ruptura o una drástica reducción con dicha vía de comercialización.

Así se desprende de las palabras al respecto del presidente del Consell Regulador de la Denominación de Origen Protegida Queso Mahón Menorca, Bosco Triay, quien pese a todo quiso mantener un moderado optimismo, en el sentido de que Norteamérica no representa todo el conjunto de la exportación insular de ámbito internacional y de que desde la Isla existirá capacidad de reacción para rastrear y encontrar nuevos mercados –o en su defecto, potenciar los ya activos, sobre todo en el territorio nacional.

No en vano, Triay citó los acontecimientos de hace un par de décadas, entonces con un incremento del 25 por ciento a raíz de una sensible depreciación del dólar, lo que motivó un encarecimiento del queso menorquín en suelo USA, un escenario similar al actual, y por extensión «una pérdida de mercado».

«Ahora pasará lo mismo, y la vez anterior que Trump fue presidente también impuso aranceles», lo que se solventó teniendo «beneficio cero en Menorca y allí, en EEUU, reduciendo la ganancia», lo que permitió «mantener el mercado», prosiguió Triay en alusión a una praxis que sin embargo en esta oportunidad se advierte inviable poder aplicar.

Subida de precio

«Puedes aguantar un año y medio sin ganancia, pero no cuatro, para mantener un mercado; el queso subirá y veremos cómo reacciona el mercado», precisó el presidente de la D.O Mahón Menorca.

«Intentaremos hacer promoción, lo que es clave, explorar nuevos mercados, pero será difícil, no solo para el queso», añadió Triay, poniendo de relieve la «dificultad», en un mundo tan globalizado como el actual, con tantas marcas y competencia, para «poder vender».

«El mercado nacional ya es difícil, más si cabe el internacional», insistió Triay, convencido de que se «perderá» mercado en EEUU, aunque se hará «lo que se pueda». «Desconozco qué margen se aplica allí, pero desde aquí, y más con los márgenes tan pequeños que tenemos, no bajaremos precio», insistió Triay, que dadas las circunstancias entiende que la búsqueda de nuevos mercados apunta a ser una de las soluciones, prescindiendo del americano.

«En EEUU vendíamos 110 toneladas, y nuestras ventas son de 2.600 toneladas, no será una hecatombe». «Y quizá nos llevemos una sorpresa y el mercado se mantenga, veremos, todo es muy reciente». «¿La Administración? Ayuda, pero no podemos estar todos siempre pidiendo a la Administración», apostilló Bosco Triay.

Por su parte, la consellera de Economía, Maria Antònia Taltavull, se comprometió a ayudar en la medida de lo posible a un sector «tan importante dentro de la economía insular». Sobre posibles medidas o líneas de ayuda que en ese sentido podría instituir el Consell, Taltavull matizó que «aún es pronto, la noticia es muy fresca y todavía no hemos hablado del tema». «Pero no dejaremos tirado al sector», reiteró Taltavull.