Exceso de drama de salida, programa escaso de entrada
Juana Mari Pons ha tenido un año de gobierno y dos Sant Joan | Josep Bagur Gomila
La interpretación de la moción de censura de este viernes depende del cristal con que se mire. Casi todos los calificativos utilizados por Juana Mari Pons y el PP son más sentimentales que políticos. Una moción «ruin», dicen. La ya exalcaldesa ha disfrutado de un regalo de un año de gobierno y dos convidades de Sant Joan, que nunca habría tenido si la izquierda hubiese pactado cuando tenía que hacerlo, después de que los electores les dieran votos suficientes para un pacto a tres con mayoría. Pons Torres con su discurso sentimental, aunque no sea fruto de la estrategia, la prepara como candidata a las próximas elecciones. Pero para eso quedan muchas crónicas por escribir. Es verdad que el PP ha evitado meterse en charcos durante su año de gobierno, aunque estuvo a punto de hacerlo en un par de ocasiones. Pero eso no significa que la moción de censura sea injusta, que no lo es. La izquierda tenía derecho a negociar un pacto y a recuperar lo que las elecciones le habían dado. Algunos socialistas han ayudado a la estrategia del PP del victimismo al discrepar de la conveniencia de presentar la moción.
También en Menorca
- El dueño del pitbull que atacó a un vecino de Ciutadella: «Reaccionó al recibir una patada»
- Más de 400.000 euros en multas por alquiler turístico ilegal en Menorca en tres meses: el primer balance de 2025
- Ciutadella reducirá el número de caballos para poder celebrar todos los actos de Sant Joan
- La empresa 'Fuera okupas' desaloja a un inquilino en Maó tras no abonar el primer mes de alquiler
- Denuncian el ataque de dos perros a un rebaño de ovejas en la finca Son Jover de Ciutadella