Gianna Carrano se adentra en el mito del laberinto en El Roser

La fotógrafa italiana, que sigue explorando la mitología griega, expone su obra

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La relación de la fotógrafa italiana Gianna Carrano Sune con Menorca se remonta a décadas atrás, pero curiosamente nunca había expuesto su obra en Ciutadella. Una asignatura pendiente que el pasado viernes dejó de serlo con la inauguración de la muestra que lleva por título «Arianna i el Mite del Laberint» en la sala El Roser, un lugar «precioso» en el que su obra, casi siempre ligada a la mitología griega, casa a la perfección con el ambiente clásico de la antigua iglesia. «Porque la obra no tiene que sobreponerse al espacio y el espacio no tiene que sobreponerse a la obra, tienen que convivir, fundirse y armonizarse», explica la fotógrafa.

Sobre su interés por profundizar en los mitos como fuente de inspiración para sus proyectos, la italiana defiende que «los mitos somos nosotros y nos ayudan a comprendernos». Una herencia del pasado que sigue manteniendo vigencia y sirve para entender el mundo actual, defiende. «Arianna i el Mite del Laberint» es una historia de sangre, amor, muerte y traiciones, resume la artista, que expone por primera vez al público el resultado de un proyecto que sí había visto antes la luz en formato de libro.

menorca Exposición fotográfica de Gianna Carrano en la Sala el Roser

Fotografías en blanco y negro que incorporan un toque de rojo.

Carrano lleva muchos años intentando descifrar, a través del objetivo de su cámara las experiencias humanas, «buscar una explicación a por qué hacemos las cosas... Y si lo piensas, los mitos casi siempre reflejan la realidad contemporánea», insiste. Y cuando encuentra el sentido que estaba buscando, la metáfora es su principal herramienta para intentar conectar con el público.

Relata que lo que nos cuenta el Mito del Laberinto, del Minotauro y del hilo de Arianna es la eterna historia del héroe solitario, Teseo.Este debe superar un mortal desafío atravesando el oscuro y tortuoso camino del laberinto y recibe de Arianna un  hilo para que pueda volver a encontrar la salida. «Para comprender un laberinto hay que experimentarlo y es necesario que entremos en él», defiende la fotógrafa, que entiende ese elemento arquitectónico como un símbolo de «nuestro camino por la vida y de la lucha contra los monstruos que sufrimos», mientras que el hilo representa «el destino humano».

menorca Exposición fotográfica de Gianna Carrano en la Sala el Roser

El montaje también incluye una escultura de Luis Suñé Piñol.   

La propuesta de Carrano está ejecutada con su reconocible sello artístico. Es decir, fotografías en blanco y negro, siempre tomadas al aire libre, nunca en un estudio. El único toque más colorido llega de la mano del rojo, utilizado en las imágenes para dar representar el hilo y las líneas que delimitan el laberinto. Los escenarios, aunque no son reconocibles, son menorquines, como también los son los modelos de las imágenes, retratados con una gran plasticidad.

«Con mis obras quiero despertar emociones y preguntas, volviendo nuestra mirada hacia la metáfora de los mitos para buscar respuestas. Mis fotografías acompañan al espectador hasta la puerta del laberinto y desde allí cada uno elige su propio camino emocional interior», resume Carrano, siempre muy interesada en invitar a gente que trabaja con disciplinas diferentes a la suya a analizar su obra.

menorca Exposición fotográfica de Gianna Carrano en la Sala el Roser

Las imágenes tomadas por Carrano reflejan una gran plasticidad.

También juega un papel clave en la propuesta de la fotógrafa, el contacto con el público. Si bien defiende que a través de sus fotos el espectador «se encuentre así mismo y recorra su propio camino», igualmente considera muy interesante invitar a que participen en las visitas guiadas, como la que tendrá lugar este viernes (12 horas).