Rusia y China escenifican una alianza sin fisuras ante las intromisiones de Trump

La visita del jefe de la diplomacia china es la antesala del viaje a Rusia del líder del gigante asiático

Vladimir Putin y Wang Yi, este martes. | GRIGORY SYSOEV/SPUTNIK/KREMLIN / POOL

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Rusia y China han escenificado una alianza sin fisuras ante las intromisiones de Estados Unidos, que buscaría normalizar las relaciones con el Kremlin con el fin de meter una cuña entre Moscú y Pekín. «La cooperación entre China y Rusia no está dirigida contra terceros países y no está sujeta a injerencias externas», dijo Wang Yi, ministro de Exteriores chino, al reunirse con el presidente ruso, Vladímir Putin.

La visita del jefe de la diplomacia china es la antesala del viaje a Rusia del líder del gigante asiático, Xi Jinping, que presidirá junto a Putin el próximo 9 de mayo el desfile de la Victoria en la Plaza Roja. Además, China inició este martes una oleada de maniobras militares en torno a Taiwán para enviar una «seria advertencia» a las «fuerzas separatistas» de la isla, apoyadas por Washington.

Putin y Xi, una amistad al margen de coyunturas

«Le quiero pedir que transmita un saludo al líder de la República Popular de China, mi querido amigo Xi. Lo esperamos en Moscú para el 80 aniversario de la Gran Guerra Patria en el marco de la Segunda Guerra Mundial», dijo Putin. Añadió que él y el líder chino celebrarán juntos en Moscú «la victoria sobre la Alemania nazi y sobre la militarista Japón».

Putin precisó que, además de participar en los festejos, Xi realizará esos días una visita oficial a Rusia. Ambos mandatarios se han reunido ya cerca de medio centenar de veces desde 2012. «Será nuestro principal invitado», dijo y agregó que entonces habrá oportunidad de abordar el estado de las relaciones bilaterales y la cooperación en el escenario internacional. En todo caso, destacó que Moscú está «satisfecho» con el desarrollo de la cooperación con China, país fundamental para la economía rusa durante los tres años de guerra en Ucrania, ya que Pekín importó hidrocarburos rusos y suministró a Moscú tecnología debido a las sanciones occidentales.