Ver a diario cómo llegan centenares de inmigrantes en cayucos y escuchar las lamentaciones de las comunidades a la hora de acoger la cuota de menores correspondiente ha colocado la inmigración en los primeros lugares entre las preocupaciones de los españoles. El discurso de Vox alertando de los problemas de seguridad que provoca lo que ellos llaman «invasión» no ayuda, como las constantes noticias de agresiones, atentados, peleas o violaciones protagonizados por personas procedentes de Oriente Medio, el Magreb, América Latina o el África subsahariana. Ha ocurrido siempre, mientras la llegada de extranjeros a un territorio se mantiene por debajo del diez por ciento la respuesta generalizada es la acogida, cuando se sobrepasa esa proporción surgen los recelos primero y la alarma después. Los asesores de Pedro Sánchez lo saben y habrán alertado al presidente de que la actitud buenista, ingenua, de asegurar que necesitamos a esos inmigrantes y que todos ellos son almas de cántaro le costará caro.
Inmigración
01/09/24 4:00
También en Opinión
- Giro de 180 grados en la Seguridad Social: El Gobierno da la vuelta a la edad de jubilación este 2025
- El hospital readmite a la doctora Popel por orden judicial pese a su expulsión del colegio médico
- La mejor hamburguesa de Menorca se cocina en Cala Blanca
- Un padre denuncia al IES Maria Àngels Cardona ante Educación por una agresión a su hijo
- Bolets de Menorca, el mejor emprendimiento rural de España: gana el Premio Tierra de Oportunidades