limonad. El escolta del Menorca no tuvo su día; en la imagen, bota ante Middleton y Navarro - Jaume Mundet/ diari de girona

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El último partido de la pretemporada para el Menorca Bàsquet tuvo un saldo negativo para sus intereses. La derrota ante el LEB Oro Sant Josep Girona de Ricard Casas (68-55) es lo de menos, porque más preocupante resultó en principio el esguince de tobillo sufrido por el pívot serbio Ivan Radenovic a los 3 minutos de juego. 'Rade' cayó en mala postura tras cometer una falta en ataque y ya no volvió a la cancha, por lo que su ausencia se unió a la de Donaldson, dejando romo el juego interior de los menorquinistas. Urko Otegui también sufrió un percance en el tobillo, aunque pudo finalizar el encuentro. La lesión de Rade, en todo caso, no reviste gravedad porque es de grado 1.

Todo cambió tras la lesión de Radenovic porque hasta entonces el Menorca había mandado en el luminoso (2-7). A partir de aquí el Girona, dirigido magistralmente por Ordín, con el buen auxilio de Ortega, puso un parcial de 15-0 (17-7) ante un Menorca que había perdido su intensidad defensiva y erraba continuamente sus ataques. El primer acto se detuvo con un contundente 21-10.

En el segundo la defensa de los de Paco Olmos fue más agresiva y dejó al Girona 5 minutos sin anotar una sola canasta pero sus ataques tampoco le permitieron voltear el marcador más allá de un parcial de 0-9 (21-19). Casas había dado descanso a Ordín y su equipo lo acusó al jugar sin fluidez arriba. Al descanso, no obstante, mantuvo una ventaja insustancial en el tanteador (30-28).

La misma tónica se mantuvo tras el paso por los vestuarios. Muchos ataques fallidos por ambos bandos, pero el Girona siempre por delante pese a sus problemas en el rebote defensivo. Los últimos cinco minutos de este tramo vieron cómo ninguno de los dos equipos era capaz de anotar una sola canasta en juego y el parcial se cerraba con un escuálido (45-39).

A pesar de que el partido no estaba decidido el Menorca dio la sensación de no querer forzar la máquina en el último tramo y dejarse llevar hasta el final mientras Rost se hacía el amo del ataque local. Jiménez puso el 59-49 a tres minutos del final en una acción en la que el joven jugador local se lesionó, y ya no hubo más réplica por parte del combinado menorquinista que de esta forma cerraba su pretemporada con una derrota antes del estreno liguero el próximo domingo en Maó frente al Valladolid.