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El Congreso de los Diputados validó ayer, con las abstención crítica de Ciudadanos y Coalición Canaria, el Real Decreto Ley con las modificaciones del Régimen Especial de Balears de 1998. Una aprobación en tiempo de descuento porque era el último pleno de esta legislatura. Mientras la diputada del PSOE Sofía Hernanz felicitó a la presidenta Armengol y afirmó que «es el broche de oro de su mandato, Ana Oramas, diputada de Coalición Canaria, advirtió con dureza que su formación no quiere «ser cómplice de un engaño» contra Balears. Al mismo tiempo alertó a Armengol de que el decreto no tiene ningún valor porque es «un simple canto al sol y un engaño en campaña electoral».

Este nuevo REB en dos fases, porque las medidas fiscales no se han aprobado deberán ser tramitadas por el próximo Congreso de los Diputados después de las elecciones generales del 28 de abril, genera más expectativas que certezas. Armengol reconoce que «no es suficiente», aunque lo califica de «paso histórico». Ahora llega el momento de llenar de contenido y dotar al Régimen Especial de Balers con recursos para que sea eficaz y reduzca los costes de la insularidad en el archipiélago.