Un turista borracho duerme en la zona de ocio de Magaluf. | M. À. Cañellas -

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Las limitaciones de venta de alcohol en comercios, de actividades como el 'pub crawling' o la regulación de los 'party boat' tendrán fecha de caducidad y no estarán vigentes de manera indefinida, como establece la regulación actual. Es una de las modificaciones que se introducirán en el decreto que regula el turismo de excesos en el que está trabajando la Conselleria de Turisme desde hace meses.

El decreto ha levantado críticas de los sectores afectados porque no ha sido negociado, según algunas entidades. El conseller de Turisme, Jaume Bauzà, ha respondido este martes a la oposición que se ha hecho eco en el Parlament de estas críticas y ha negado de forma tajante que el decreto prevea una rebaja en las sanciones por la venta ilegal de alcohol en los comercios o por la práctica del 'balconing', entre otras. «No se bajarán las sanciones», ha afirmado Bauzà.

Zonificación

Entre las novedades que ha anunciado el conseller, además del establecimiento de una fecha de vigencia temporal –no indefinida– figura la cesión a los ayuntamientos de la competencia para establecer la zonificación. Serán ellos quienes decidan en qué calles estarán en vigor estas prohibiciones.

Otro de los cambios en el decreto tiene que ver con la financiación de inversiones en estas zonas. Jaume Bauzà ha anunciado que una parte de la recaudación de la ecotasa se destinará de forma especifica a estas localizaciones para mejoras de infraestructuras y servicios. El conseller ha insistido en que el texto del decreto demostrará que no habrá una rebaja de multas, en contra de lo que el martes volvió a denunciar el PSIB en el pleno del Parlament.

Son pocos los agentes económicos y sociales implicados en acordar la modificación del decreto que quieren opinar al respecto. Si bien el presidente de Afedeco, Antoni Gayà, ha asegurado que se trabaja en la prohibición del consumo de alcohol en la calle, una petición que surge de esta patronal. «Hay que cortar el problema de raíz y prohibir el consumo, no la venta, porque si no se consigue alcohol en un sitio se busca en otro», dice Gayà que afirma que el Govern busca ahora la forma de llevarlo a cabo.

Por su parte, la Federación Hotelera de Mallorca pone de manifiesto la necesidad de convertir en distrito único toda la Isla para los taxis o reorientar la finalidad del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) y destinarlo a recursos hídricos, formación y reinversión en zonas maduras.

Los hoteleros de la Platja de Palma y los empresarios del ocio nocturno serían los más beligerantes con esta norma.

El apunte

PSIB: «El conseller fomenta el turismo de borrachera»

«Este Govern es el primero que fomenta el turismo de borrachera», ha dicho el diputado del PSIB, Llorenç Pou. «Solo le falta aprobar subvenciones para que abran por la noche los comercios que venden alcohol»,ha añadido. El diputado socialista reclama que, ante el turismo de borrachera, no se dé ni un paso atrás. «No cambie el decreto».