La ruta entre Menorca y Barcelona, la más utilizada en el Aeropuerto, ya roza el millón anual de pasajeros

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La prueba piloto que el Ministerio de Transportes quiere poner en marcha para topar los precios en la ruta entre Menorca y Barcelona tendría beneficiarios claros, los viajeros que, ya sea por necesidad o por improvisación, adquieren los billetes sin apenas antelación. Ese perfil de pasajero es el que, con contadas excepciones, está pagando los billetes más caros, los que superan los 170 euros, el precio máximo que se está estudiando imponer en la ruta con Barcelona.

Es una tendencia que ha detectado el Ministerio de Transportes en esta y muchas otras conexiones entre las Islas y la Península, y además es fácilmente comprobable analizando los billetes en venta. En la oferta de vuelos para viajar a la ciudad Condal en los próximos meses se puede observar como más del 90 por ciento de los billetes que superan ese umbral tarifario están concentrados en los días más próximos en el calendario, sobre todo en la tarde de los viernes y domingos de la semana en curso.

Sin embargo, a medida que se busca un billete con más de una semana de antelación las tarifas más caras prácticamente desaparecen, sin distinción entre días de mayor y menor demanda. En junio solo un día y en una frecuencia se venden billetes por encima de esos 170 euros. En julio y agosto las tarifas más altas están muy lejos de ese techo que se quiere imponer, y más allá ocurre exactamente lo mismo, los billetes que superan los cien euros brillan por su ausencia.

Los grandes perjudicados del sistema algorítmico encargado de establecer las tarifas para sacar el mayor rendimiento económico de los vuelos son los viajeros de última hora, generalmente residentes que ya sea por temas laborales, médicos, familiares o de ocio se escapan en el último momento a Barcelona o a Menorca. Es cierto que la contratación de las vacaciones se ha ido retrasando de un tiempo a esta parte, pero los turistas generalmente programan sus estancias vacacionales con una mínima antelación que les permite librarse de los precios más caros.

Incluso en fechas de gran demanda como las operaciones de llegada y regreso de Navidades y Semana Santa, los vuelos consultados con suficiente antelación ofrecen precios muy atractivos. Evidentemente a medida que se acercan esos días y escasean los asientos, el precio se dispara. El objetivo de esta Obligación de Servicio Público sui géneris que quiere probar el Ministerio es evitar que los billetes se desboquen más allá de 170 euros (sin descuento), lo que según sus cálculos  a lo largo del año solo rebajaría un cinco por ciento de los billetes.

El apunte

Los residentes son los que tienen menos flexibilidad para beneficiarse de los chollos

La ruta entre Menorca y Barcelona suele ser noticia por los altos precios en días de gran demanda, pero lo cierto es que las compañías que actualmente operan la ruta (Vueling y Ryanair) ofrecen un buen número de frecuencias a precios muy bajos. Es posible encontrar billetes desde 12 euros por trayecto sin descuento de residente. Esos grandes chollos, como es lógico, se ofrecen en días y horarios de baja demanda y suelen beneficiar a aquellos pasajeros que tienen la posibilidad de ser flexibles con las fechas de vuelo.

Ese perfil no encaja con el clásico viajero residente, el llamado pasajero cautivo, que se mueve en fines de semana o en fechas muy marcadas y que no tiene flexibilidad para poder beneficiarse de las ofertas más atractivas. Esta situación se agrava en invierno, cuando una sola compañía opera la ruta con la capital catalana.