Las empresas locales han mantenido la flota del año pasado para evitar quedarse sin unidades | Josep Bagur Gomila

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«No hay coches, no nos dan plazos de entrega y además es una locura lo que se han encarecido, por lo que ya lo damos por imposible». Con estas palabras resume un empresario local del sector del alquiler de coches la realidad con la que están lidiando de cara a la temporada turística. No encuentran unidades a la venta con las que renovar o ampliar su flota pese a los continuos intentos y a una búsqueda, casi desesperada. El motivo no es otro que la crisis mundial de suministros que está azotando gran número de sectores productivos y, en este caso en concreto, una falta de microprocesadores.

Esta situación provocará que para la temporada, cuyas previsiones se presentan halagüeñas, haya menos coches de alquiler circulando por la Isla y por tanto, la imposibilidad de atender toda la demanda que se genere en torno a este sector. En ejercicios normales, los rent a car suelen poner sobre el asfalto en torno a 10.000 vehículos, una cifra que el año pasado fue inferior, unas 8.000 unidades, a causa de la incertidumbre que generaba la pandemia.

Las empresas que cuentan con una flota importante de coches son las que en mayor medida sufren las consecuencias del desabastecimiento global de vehículos, teniendo en cuenta que cada temporada devuelven las unidades adquiridas y renuevan la práctica totalidad de su flota. Mueven gran número de unidades.

Antoni Masferrer, presidente de la Asociación Balear de Empresas de Alquiler de Vehículos (Baleval), y que aglutina las mayoría de estos grandes rent a car, indica que «cualquiera que ahora busque un coche para comprar le costará encontrarlo, por eso, las marcas destinan los recursos donde son más rentables y lo es más un particular que una flota, por lo que en 2022 habrá menos coches de flota de alquiler en España». Masferrer apunta que las empresas están intentando adquirir unidades y, dependiendo de lo que se consiga, cada una las destinará donde considere que van a ser «más rentables y necesarios», de ahí que «no sabemos qué ocurrirá en Menorca».

En lo que respecta a las empresas locales con una estructura empresarial menor, una vez concluida la temporada pasada decidieron cambiar su dinámica habitual y mantener la flota en vez de ponerla a la venta. Esta previsión les servirá de colchón. No obstante, la decisión ha tenido consecuencias, ya que no han podido generar ventas de estos vehículos de ocasión y, además, el mercado de segunda mano se ha visto estrangulado por esta inexistencia de unidades.

«No hay coches y si encuentras alguno no lo puedes ni pagar», asegura la presidenta de la Asociación Empresarial Menorquina de Alquiler sin Conductor, Joana Capó, quien agrega que «los concesionarios no te aseguran nada».

«No hay forma de conseguirlos, los concesionarios no tienen ni precios para los rent a car, incluso hemos intentado adquirir seminuevos de la Península, pero tampoco ha sido posible, lo que hay en el mercado no es que sea caro, es carísimo», asegura un empresario. Además, advierte que «coches con dos años de antigüedad se están vendiendo más caros que cuando eran nuevos, por lo que en vez de depreciarse ya matriculados, están aumentando su valor».

Esta realidad provocará un previsible encarecimiento de los precios. Es la ley de la oferta y la demanda. Además, «a las compañías también nos van a costar más, se repercutirá parte del coste sobre el cliente», apunta Masferrer. No obstante, las patronales coinciden en asegurar que los precios que se pagaban en la Isla estaban muy por debajo del resto de Europa. Por lo que se van a equiparar. Capó advierte que en Menorca «se alquilaba un coche a la mitad de precio que en otro enclave peninsular». Además, hay que tener en cuenta que «en 2020 se regalaron, si comparamos los precios con 2019 o 2018, el incremento no es tan chocante», apuntan algunos empresarios.

El año pasado ya se produjo un repunte en los precios en el momento en que las empresas se quedaron sin flota suficiente y la demanda iba en aumento. No obstante, quienes alquilaron con antelación pudieron esquivar la escalada. Estiman que para este ejercicio los precios medios de referencia serán los del año pasado en pleno verano.

No obstante, los empresarios creen que el mayor o menor coste de alquilar un coche va a depender del tipo de turista que venga y de cuál sea la demanda real. Y es que, el turismo extranjero, generalmente procedente de turoperación, alquila coche en una proporción muy inferior al turista español.