Numerosas señales advertían ayer de la reordenación del tráfico en la zona de Portal de Mar | Gemma Andreu

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Las marcas viales horizontales que durante cinco años han indicado doble sentido de circulación han desaparecido. Al mismo tiempo, se han multiplicado por tres las señales de prohibido el paso y se ha acrecentado la presencia policial en la zona con la clara misión de informar, de momento, sin multar. Era la estampa que dejó la jornada de ayer en la zona de Portal de Mar.

La reordenación del tráfico en este punto de Maó entró en vigor ayer con pocas incidencias aunque sí numerosas dudas de funcionamiento. Agentes de la Policía Local vigilarán estos primeros días el comportamiento del tráfico rodado en la zona de Plaça Espanya con el fin de cambiar la rutina de circulación. Según el oficial de turno, presente en la zona durante toda la mañana, la gente era ayer ya conocedora de la medida y solo unos pocos intentaron acceder. Falta acostumbrarse a las nuevas reglas.

Residentes se acercaban a los agentes para conocer por dónde podían acceder y qué les estaba prohibido. Además, numerosos fueron los vecinos del centro que preguntaban sobre la tarjeta verde, un documento que les acreditará para poder aparcar a un precio reducido. Sí es cierto que hubo algunos grupos de ciclistas que quisieron 'colarse' para atajar su ruta. Pero no tuvieron más remedio que dirigirse hacia el puerto. 

Además, las jardineras ubicadas en la bajada hacia Plaça Espanya han conquistado parte de la calzada para reducir este tramo a un solo carril. Consecuentemente, se da más espacio al peatón y a la zona de terrazas. Por su parte, delante de la Plaça des Peix estos elementos urbanos también han avanzado para acompañar al vehículo hacia el puerto.

La gran cadena de señales y de policías en la Plaça Espanya chocaba con dos rótulos, menos visibles, uno en Portal de Mar, otro en la subida de Conquesta. No había en este punto presencia policial. La prioridad es el cierre de la subida desde Espanya a Conquesta.   

Las opiniones sobre estos cambios de circulación son múltiples y diversas. Algunos residentes comentaban ayer a pie de calle la medida y la aplaudían. Una vecina de Conquesta explicaba que «voy a comprar a Sa Plaça y para ir hasta casa era una odisea entre gente y coches, ahora no nos apretarán tanto». Otros rechazaban la reordenación porque «era la alternativa, ahora solo podemos salir al puerto».