El desarrollo de la «Menorca Maxi» ha proporcionado unas imágenes de gran belleza, embarcaciones de tecnología punta en el entorno natural y monumental del puerto de Maó | Jesús Renedo

TW
14

No habrá regata «Menorca Maxi» el año que viene y todos se han puesto de acuerdo en recuperarla en 2017. Es una acción promocional destinada al turismo de calidad y la prueba en sí misma tiene un impacto económico directo de un millón y medio de euros. La Transpac52, el campeonato mundial de vela de crucero, ocupará en septiembre el hueco de expectación y de negocio que deja la competición de los wallyes. El acuerdo de esta prueba nació precisamente en el marco de la «Maxi» y la cita se fijó en septiembre, un periodo que, como mayo, es apreciado porque sirve de prolongación de la temporada turística.

El Consell, a través de la Fundació Destí, ha invertido 180.000 euros en la edición celebrada en mayo, algo más que en la primera, celebrada el año pasado. Este organismo cuenta este año con 1,7 millones de euros, de los cuales 1,1 son para acciones de promoción. El de 2014 fue de 1,2.


Retorno

Las primeras valoraciones en torno al resultado económico generado por la primera regata cifraba en 1,4 millones de euros el negocio directo y en el doble, 2,8, el impacto en promoción. La segunda edición, que contó con cinco embarcaciones más, y mayor infraestructura de organización y difusión, se supone que mejoró ese balance, aún no se han dado a conocer nuevas cifras. Entre 400 y 500 alojamientos hoteleros, consumo de oferta complementaria, comercio náutico y combustible son algunos de los segmentos de impacto directo. El indirecto se calcula en función de las apariciones en medios de comunicación y el coste en publicidad que habrían tenido, además de promoción, de cálculo más difuso.

[Lea la noticia completa en la edición impresa o en Kiosko y Más o My News]

Lea la noticia completa en la edición impresa del 10 de noviembre en Kiosko y Más