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La decisión del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de retirar la reforma de la ley del aborto que había impulsado el ex ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, no ha dejado indiferente al Partido Popular en Menorca y ha demostrado las diversas sensibilidades existentes sobre esta cuestión en el seno del partido.  

El más discrepante y contundente con la decisión es el diputado Antoni Camps, que ha destacado por su defensa pro vida. Camps no dudó ayer en hablar que la retirada de la reforma de la ley es «una profunda decepción» y «una traición a muchos votantes del PP y también simpatizantes».

El diputado, que en su día manifestó que «hay que abolir el aborto como se hizo con la esclavitud», añadió ayer que «no se ha tenido en cuenta el cálculo electoral, porque el partido perderá más votos de los que podría ganar» con la retirada de la reforma. «Han primado más los intereses electorales que otros», apuntó.

Camps defendió que esta cuestión «estaba en el programa electoral y se debatió en todos los congresos». Por ello, «no es lógico que se incumpla el programa electoral. Se trata de una promesa que no cuesta dinero, que está en las entrañas del partido, y que ahora no se lleve adelante por cobardía».

Según el diputado, «no es Gallardón quien tuvo que haber dimitido, sino quien ha impedido que se apruebe finalmente la nueva ley. Y si es Rajoy, debería ser él quien tendría que haber presentado dimisión. Me pensaba que nos encontrábamos con un gobierno valiente, y al final es un gobierno que se ha acobardado».

A pesar de ello, Camps comentó que «continuaré en el PP, para defender el derecho a la vida de los más debiles y la  familia dentro del partido, tal y como figuraba en el programa electoral».

La postura de Antoni Camps difiere de la expresada por algunos compañeros de partido, como la senadora Juana Francis Pons Vila y el diputado Alejandro Sanz, que aplauden la decisión del presidente del Gobierno y esperar a reformar la ley del aborto hasta tener un mayor consenso sobre esta cuestión. Sanz añadió que «el PP actúa de forma diferente al PSOE, que en 2010 modificó unilaterlamente la ley sin tener todo el consenso político y social. Nosotros no queremos caer en los errores del pasado».