El médico estaba adscrito a un centro de salud de la zona de la Platja de Palma.

TW
0

La Audiencia Provincial ha condenado a una pena de cárcel de obligado cumplimiento –dos años y medio– a un médico que entró en el historial clínico de varios compañeros suyos en un centro de salud de la Platja de Palma. La sentencia considera demostrado que el doctor utilizó el ordenador de su despacho y sus claves para acceder a la red del IB-Salut para abrir hasta en 25 ocasiones los archivos que se referían a otros médicos del mismo centro.

Como esos accesos se produjeron de forma irregular y sin que el acusado fuera médico de alguno de sus compañeros, la sala concluye que ha cometido un delito de descubrimiento y revelación de secretos. Junto a la pena de prisión, implica que el acusado queda inhabilitado durante seis años.

En el juicio, el médico negó haber entrado en ningún historial sin motivo y se justificó en que alguien pudo conseguir su clave. La sala cree que sus argumentos son «titubeantes, contradictorios e imprecisos». Se apoya en la declaración de los médicos del centro que le descubrieron cuando estaba dentro de uno de los historiales y en la versión de los especialistas informáticos que ratificaron que para entrar en uno de los historiales, hay que utilizar hasta en tres ocasiones las contraseñas. El médico está ahora destinado en Son Espases como funcionario.