Barco que traslada agua potable hasta el área metropolitana de Barcelona. Fotografía de archivo. | Efe

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La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha afirmado que llevar agua hasta Cataluña en barcos no es «sostenible en el tiempo, no es la solución ideal» y ha apostado por una estimación realista de la evolución de la sequía, que no tiene visos de ser un episodio puntual. Así lo ha manifestado la ministra este martes en una entrevista en RNE, en la que ha vuelto a incidir en la importancia de invertir en desalación, reutilización y mejora de las infraestructuras, además de evitar fugas en la red y ajustar el consumo a la oferta real.

Con respecto a la sequía que también afecta a Andalucía, Ribera ha manifestado su intención de hablar con su presidente Moreno Bonilla en las próximas semanas para perfilar propuestas definitivas respecto a la escasez de agua, aunque ha subrayado que la falta del recurso en dicha comunidad es una situación distinta. Mientras que en Barcelona y en el área metropolitana la demanda de agua está muy concentrada, en Andalucía hay distintos puntos a los que prestar atención, por tanto hay que ver cuáles son las alternativas y «obviamente una de ellas puede ser algo parecido a esto», ha manifestado Ribera.

Con respecto a la petición de la Junta para acelerar las inversiones en infraestructuras hídricas en zonas de la Axarquía (Málaga) y en el Bajo Almanzora (Almería), Ribera ha señalado que estos dos proyectos son competencia de la Junta en la medida que son demarcaciones de las cuencas mediterráneas de Andalucía. «Son dos instalaciones declaradas de interés general y por tanto hay que ver cómo se acelera su puesta en marcha», ha asegurado para incidir que en principio la «prioridad inmediata» para este verano son los usuarios de agua de boca, y las zonas urbanas.

Asimismo, la ministra ha lamentado «con cierta tristeza» la planificación años atrás de una desaladora para reforzar el abastecimiento de agua de Málaga, un proyecto que fue descartado en 2012, cuando se decidió frenar todo el programa de desalación y que «ahora hubiera venido muy bien». Con respecto a las declaraciones de Isabel Díaz Ayuso hechas en las últimas horas y en las que señalaba que los gobiernos catalanes «no han hecho las inversiones necesarias, porque han estado enredados en el procés», Ribera ha calificado de «extremadamente provocadoras» dichas explicaciones y ha pedido ayudar a la gente de Barcelona, independientemente de sus inclinaciones políticas.

«Cualquiera que pueda observar la realidad de lejos sabe que de lo que estamos hablando es de agua, no de procés, ha enfatizado la ministra, quien solicita «encapsular» a aquellas personas que ejercen responsabilidad institucional de forma irresponsable y tóxica para la convivencia. Durante su intervención, la vicepresidenta ha aludido a otro problema de gran calado como son las protestas de los agricultores españoles y ha demandado acompañar al campo» y ser muchísimo más solidarios con ellos, además de facilitarles la vida por ser uno de los sectores más perjudicados por el cambio climático.

A su juicio, «los agricultores requieren de un compromiso del conjunto de la sociedad muy importante», para una profesión que en el día a día está llena de «desafíos» que deben resolver y en muchas ocasiones no lo suficientemente bien acompañado. En este punto, Ribera ha pedido más empatía hacia ellos y ha señalado que la manipulación por la agenda verde y su impacto negativo en el campo «no es correcta»: Ahora lo más importante es ver sus preocupaciones con respecto a cargas burocráticas o a la caída de las cosechas, por la dificultad que tienen para completar sus expectativas en cada una de las temporadas. En definitiva, lo importante es cómo asegurar que la inversión, sostenibilidad y viabilidad de la actividad agraria pueda ser llevada a la práctica, acompañando y facilitando la vida a los agricultores, ha concluido la vicepresidenta.