La exjuez Manuela Carmena (i), alcaldesa de Madrid, recibe de manos de Pablo Iglesias (d), secretario general de Podemos, uno de los premios anuales que concede El Club de las 25, una asociación de mujeres feministas y progresistas | Fernando Villar

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La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha dicho sentirse «contenta» con el trabajo que realiza en el Ayuntamiento, después de que este lunes se conocieran sus confesiones en un libro en el que dice que «si pudiera rebobinar» mantendría su rechazo a presentarse como candidata y admite que ahora no es feliz.

«Contenta con el trabajo que estamos haciendo en @MADRID. Gracias por vuestro apoyo», ha escrito en su cuenta de Twitter.

Además, ha explicado en esta red social que esas declaraciones a Maruja Torres -autora del libro- se hicieron el pasado verano, cuando sus vacaciones familiares «fueron sometidas a escrutinio público».

«Yo no soy una política profesional y no me gusta el clima de confrontación artificial que vivimos en la política. Acepté trabajar en un proyecto ciudadano que me convenció como oportunidad real para mejorar esta ciudad y tomé la decisión sabiendo lo que podía perder», asegura.

Paraíso

Y añade: «Por supuesto que a veces echo de menos el paraíso de mi jubilación y que algunos momentos han sido duros, pero el balance es positivo: estoy muy contenta y satisfecha con el trabajo que estamos haciendo en el Ayuntamiento de Madrid y sé que vamos a hacer mucho más y mejor en los próximos tres años y medio».

Carmena confesó a Maruja Torres que si «pudiera rebobinar a febrero pasado» mantendría su «no» inicial a presentarse como candidata por Ahora Madrid, y que no es feliz ahora.

Según se recoge en 'Manuela Carmena en el diván de Maruja Torres', un libro de charlas entre ambas que sale a la venta este martes, la alcaldesa, de 71 años, revela que se siente «desbordada» por la situación y la fama sobrevenida.

«Te haces un poco de todos y eres menos dueña de ti, y los demás lo son un poco», comenta Carmena sobre su conversión en alcaldesa de la capital española, y añade: «Me puede. Todo esto es absolutamente excesivo. Me desborda. No soy feliz ahora, y eso no es bueno».