El secretario de Transportes Aéreo y Marítimo del Gobierno, Benito Núñez y el presidente del Consell, Adolfo Vilafranca. | Gemma Andreu

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El Consell no se opone, de entrada, a la propuesta que ha puesto encima de la mesa el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para la implementación de una Obligación de Servicio Público (OSP) en la ruta aérea entre Menorca y Barcelona, y que de momento fija una tarifa máxima de 170 euros —42,50 euros con el descuento de residente—, aunque desde la primera institución insular se piden garantías de que el sistema beneficiará principalmente a los residentes y no tendrá consecuencias indeseadas, como una reducción de la conectividad o un aumento general de los precios.
Por ello, en la reunión que mantuvieron ayer el presidente Adolfo Vilafranca y la directora insular de Promoción Turística, Begoña Mercadal, con el secretario general de Transportes Aéreo y Marítimo del Gobierno, Benito Núñez, y la directora general de Movilidad del Govern, Lorena del Valle, se acordó que Consell y Govern trasladarán la semana que viene al Ministerio de Transportes un documento con todas sus dudas y solicitudes relativas a la propuesta.

Petición de más información

Una de las cuestiones en las que el presidente hizo un mayor hincapié fue en la necesidad de garantizar que la OSP beneficie principalmente a los residentes y no a los visitantes, y afirmó que de no ser así desde el Consell se podrían oponer a la medida. «Para poder decidir si aplicamos esta OSP limitada, necesitamos conocer cuál es la tipología de usuarios que paga los precios más altos, porque no es lo mismo que sean residentes que no residentes, puesto que desde el Consell lo que queremos es favorecer que los residentes paguen menos por sus billetes», señaló Vilafranca en relación con el anuncio del Ministerio de que su propuesta de tarifa máxima solo afectará al cinco por ciento de los billetes más caros que se venden a lo largo del año en la ruta entre Menorca y Barcelona. «Tenemos que saber si este cinco por ciento de los billetes a los que se limitará los precios se aplicará a los residentes o no», enfatizó el presidente.

Además, desde el Consell también piden más información para saber cómo repercutirán las compañías la reducción del precio en las tarifas más altas al resto de billetes y remarcan la necesidad de establecer una comisión de seguimiento, «con datos reales y que funcione de manera ágil».

Por su parte, Lorena del Valle subrayó que desde el Govern están «a favor de las medidas que se tomen para evitar los precios excesivos, pero minimizando los riesgos de que esto pueda afectar a la conectividad, es decir, a las frecuencias y a los precios de los billetes más baratos, y que se produzca una subida generalizada». Por ello, la directora general de Movilidad explicó que han pedido más información al Ministerio para poder saber cómo se comportará la OSP «a priori».

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Dudas razonables

Desde el Ministerio se mostraron comprensivos con las demandas efectuadas desde el Consell y manifestaron su disposición a trabajar en colaboración con la administración local para que la propuesta llegue a buen puerto. «Govern y Consell tienen una prevención ante el hecho de que la OSP, que lo que pretende es limitar el precio máximo de los billetes aéreos entre Menorca y Barcelona, pudiese tener efectos secundarios no deseados, como una reducción de la conectividad. Son prevenciones justificadas, que tienen su sentido y lo que pretendemos es abordarlas con ellos», aseguró Benito Núñez.

En este sentido, el secretario general de Transportes Aéreo y Marítimo señaló que en 2023 solo el 27,4 por ciento de los usuarios de la ruta aérea entre la Isla y la capital catalana fueron residentes, aunque según los cálculos del Ministerio, tal y como está planteada la OSP afectará en una mayor proporción a los residentes en la Isla, puesto que son los que compran los billetes más tarde y, en general, son los que pagan los precios más altos.

Núñez insistió en que la previsión del Ministerio es que, con la OSP que se propone, los billetes más bajos no se verán afectados y la tarifa máxima solo repercutirá sobre los precios más altos, que se dan en viajes y jornadas concretas en las que se concentra la demanda para viajar como, Navidad, Semana Santa o algunas fechas señaladas.

Desde el Ministerio también descartan otras fórmulas para rebajar los precios, como la tarifa plana de 60 euros que se había planteado en su momento, puesto que la actual normativa europea no lo permite. Asimismo, consideran que reducir la tarifa máxima por debajo de los 170 euros que se proponen en estos momentos es inviable, puesto que podría ahuyentar a las compañías.

Más allá de 2024

Por todo ello, desde el Ministerio y el Consell ayer descartaron que la OSP pueda entrar en funcionamiento este mismo año, como era la intención inicial, y se emplazaron a seguir trabajando para encontrar un punto de acuerdo. El siguiente paso será el documento que Consell y Govern enviarán la semana que viene al Ministerio con sus peticiones y propuestas.

El apunte

El Ministerio todavía no se ha reunido con Vueling para tratar la propuesta

El secretario de Transportes Aéreo y Marítimo del Gobierno, Benito Núñez, aseguró ayer que desde el Ministerio todavía no se han reunido con Vueling, la principal compañía que opera la ruta entre Barcelona y Menorca, para plantearles su propuesta de OSP con precios limitados, puesto que antes priorizan el acuerdo político con el Consell y el Govern. «Cuando tengamos listos los documentos de la OSP será el momento de sentarse con ellos y abordarlo con profundidad, puesto que de nada sirve que lleguemos a un acuerdo con las compañías si antes no nos hemos puesto de acuerdo entre nosotros», remarcó.