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Pescaíto sigue nadando

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«En honor al pescadito, que nadie hable de esta mujer más, que no aparezca en ningún sitio y que nadie retuitee cosas de rabia porque ese no era mi hijo y esa no soy yo. Que pague lo que tenga que pagar, pero que lo que quede de este caso sea la fe y las buenas acciones que han salido por todos lados y han sacado lo más bonito de la gente. No puede quedar todo en la cara de esta mujer y en palabras de rabia.» Estas son las palabras de Patricia la madre de Gabriel, el niño al que le gustaban los peces, y del que se sabía sus nombres de ahí el apodo cariñoso como le llamaban sus familiares y amigos. Gabriel, desaparecido hace más de una semana, ha sido encontrado muerto. La autopsia revela que ha sido por estrangulamiento el mismo día de su desaparición, 27 de febrero. Hay una detenida, la supuesta asesina de Gabriel la pareja sentimental del padre del pequeñín. El motivo, cree la guardia civil, los celos. ‘Pescaíto’ ha dejado un dolor grande, la despedida de un niño así de trágica solo te llena de impotencia. El mal acechaba en su entorno más íntimo, la familia.

El caso de Gabriel lo he seguido por la prensa digital y seria. Y me ha llamado la atención, como a muchos, las palabras de amor de la madre, y la voluntad suya de hablar de su hijo. Decir esas palabras dentro de un hondo dolor, es de tener un corazón bonito. Es más Patricia ha pedido dos cosas a los españoles, llenas de sencillez: que se despierten con la canción «Girasoles» de Rozalén, la favorita de Gabriel, y que la gente coloque en las ventanas un «pescadito» con «una palabra bonita». Así sea.

¿Cómo perdonas la muerte así de abrupta de tu hijo? según la psicóloga Patricia Díaz Seoane, desde la Fundación Mario Losantos del Campo comenta que la madre «tiene unos valores morales muy definidos, está tranquila, entera, y demuestra tener habilidades de afrontamiento. Todo esto le permite trascender, por eso pide que lo sucedido sirva para algo. Es verdad que su actitud llama la atención pero es que, desde que el niño desaparece ella está asumiendo el dolor y su postura positiva significa que su intención es salir adelante», «se centra en lo importante», «no quiere que nos descentremos de quién era Gabriel y, a cambio, nos volquemos en el odio a la detenida. Este llamamiento a la concordia a ella le ayuda, porque el odio no protege. Hay que superar la rabia para poder recolocarse». Patricia ha dado lección de humildad y de amor, defendiendo a su expareja, y apoyándola. Y declarando que sigue creyendo en el ser humano, y que hay más personas buenas que malas. Gabriel, donde estés, que bonita es tu madre y por ende que bonito has tenido que ser. Nada libre.