Vía libre

Aroma a libro

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Mañana comienza el curso escolar, cerca de 14.000 alumnos en Menorca están listos, olor a libro nuevo en las mochilas y telas de araña en las carteras de sus padres. Ríanse de las cuestas de enero de antaño, en septiembre entre batas de guardería, estuches, material, accesorios varios y, por supuesto, los libros, las familias se quedan tiritando. Gastan de media 397 euros con la ‘vuelta al cole’, según la aplicación y web de ofertas Ofertia.com, y si además pagan alguna matrícula, comedor o extraescolares la cifra aumenta a los 658 euros.

En Balears ya de entrada la media sin extras es superior a la nacional, 588 euros. Los libros son el gasto más importante, un porcentaje importante de padres (41%) acude a las grandes superficies a comprarlos, en Menorca esa opción no está, así que es comprensible que las campañas de reutilización sean un recurso más que útil. Tal y como se lleva a cabo actualmente depende de las cesiones voluntarias, pero el hecho de que tus hijos cuiden los libros y donen no implica que el año próximo reciban nada por ese buen trato dispensado al material y por regalarlos, en lugar de mandarlos al contenedor o intentar revenderlos. Recientemente padres del instituto Pasqual Calbó se quejaban de ello, después de aportar hasta siete libros no recibían ninguno. No es el único centro en el que sucede.

Cierto es, como explicaban los profesores, que es un sistema basado en la solidaridad, pero sería justo y estimularía más a alumnos y padres que ésta fuera de algún modo proporcional, porque de lo contrario se desincentiva el reciclaje y el apoyo económico a las familias no se reparte. Un ejemplo sería el sistema aprobado en comunidades como Madrid, donde aquellos que entreguen sus libros en perfectas condiciones recibirán un paquete de libros gratuito para el curso siguiente.