Sin flash

El bochorno

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Huyendo del calor extremo. Del agobio estival. Vacaciones a la brasa. Calentamiento global y turismo masivo: bendición económica para la población y plaga dañina para los anticapitalistas. Se activa la demanda de empleo y, por unos meses, parece que lo peor de la crisis ha pasado. Aunque ya sabemos que la disminución del número de parados no es incompatible con un incremento exponencial del número de tarados. Hay gente que está fatal. La borrachera de rencor e intolerancia produce histeria individual y colectiva. Una sociedad sana debe tener mecanismos legales y educativos para defenderse de los totalitarismos. Venezuela es una lección que debemos aprender por higiene democrática. Su lucha es la de todos.

Los hay de sumar o multiplicar, pero luego están los aficionados a restar y dividir. Aritmética emocional que a veces se traduce en una acción política repleta de traumas y patologías. Se fomenta la desmoralización pública y el catastrofismo. Sin convencernos de que todo va mal, no podrán vendernos cambios radicales. Y los radicales esperan impacientes su oportunidad para asaltar el poder. Labor insidiosa hasta que ya es demasiado tarde. Muchos caballos negros de Troya surgen de este jaleo reivindicativo. Proceso canceroso del Estado que utilizando formas o apariencias democráticas, intenta cargarse a la propia democracia. Como dicen los informáticos hablando de virus y troyanos: buscan una vulnerabilidad del sistema.