De aquí y de allá

El senador Monago y CIA

Jefe, me da la impresión de que a usted no le caen bien los políticos. -¿Y a quien le caen bien, Moi?

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Jefe, me da la impresión de que a usted no le caen bien los políticos. 

-¿Y a quien le caen bien, Moi?    

-Es cierto... A nadie... ¿Por qué?

-... Debo decirte, en primer lugar, que los políticos están bien preparados y son trabajadores infatigables; propiedades, por otra parte, indispensables para alcanzar la cima. La mayoría de ellos tampoco son malas personas. Pero, sin embargo, son escasos los que poseen una vocación política que fluya de un sentimiento altruista o solidario. Les motiva sobre todo dar cumplida realidad a sus cualidades y a sus pretensiones, en lo alto del Olimpo. No es paradójico, pues, que las prebendas económicas y las frivolidades de los gastos sean excesivas. Y más, teniendo en cuenta que la naturaleza latina es bastante ególatra. Ciertamente, en su descargo cabe registrar que determinaron las normativas que contemplan el derroche durante la época de las vacas gordas, lo cual en parte les exime de culpa. Pero, no las han cancelado, todavía siguen vigentes demasiadas, teniendo en cuenta que ahora las vacas ya no dan leche.   

-¿Son corruptos?

-No...Los corruptos son un porcentaje menor, intrínseco a la naturaleza humana. Me refiero, Moi, a algo tan simple como malgastar el dinero que no es suyo, sino nuestro...Te pongo un ejemplo: Supongamos que el senador Monago no vino, aquí, a Canarias, ¡treinta y dos veces!, a cazar conejos, sino por trabajo.

-...Jefe, pues cazó uno precioso. Yo la vi una vez...

-Bueno, Moi, a lo que vamos...¿Qué tiene que remedar aquí, ¡tantas veces!, el presidente de una comunidad cutónoma o, para el caso es lo mismo, otro senador foráneo cualquiera? Se podrían resolver los asuntos por medio de un parlamentario autóctono y nos ahorraríamos además del avión VIP, el hotel de cinco estrellas, las comidas de cinco tenedores,...

-...Y los gastos de la escopeta y la munición...

-No me confundas Moi... Y también, los dispendios y las dietas... Al cabo del año, si sumamos las incontables sinecuras que van desde las concedidas a Monago y Cía. hasta una parte de la millonaria financiación de los partidos -pasando por un extenso listado-, la cantidad de dinero, ahorrado, hubiera sido de una ayuda clamorosa en beneficio de los recortes.  

-¡Vaya!

-Llegará un día en el cual los políticos tendrán que buscar aparcamiento para el coche o bien abonar el parking,... como nosotros.   

-Entonces seremos iguales... Bueno, claro, ellos cobrarán más.

-Sin duda, Moi, pero merecidamente.

A cada uno lo suyo.

florenciohdez@hotmail.com