Cuando las cañas se vuelven lanzas

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José María Pons Muñoz
El lunes, día 12- 01-09, en la mañana de la COPE, quien hace como quien dice cuatro días que ponía al Partido Popular, y a su líder, señor Rajoy, en los altares de lo sublime, ¡bueno!, Rajoy era el paradigma en lo humano, de lo más maravilloso, un  no va más en el oficio de la política. Y ahora, sin rubor, le dicen: "¿en qué quedamos Mariano? Mariano, eres una ruina para la derecha, eres una ruina. En este año te has "cargao" al Partido Popular". Y eso fue lo más suave que le dijeron. Luego vinieron otras descalificaciones, en mi opinión, no por eso menos injustas. Claro, que en la misma mañana, antes de arremeter contra el señor Rajoy, y alabar a María San Gil y a Esperanza Aguirre (ahora es lo que toca), se arremetió contra Zapatero (qué día no es fiesta). El gobierno, el PSOE, y hasta las autonomías se llevaron lo suyo. Yo creo que un día de estos, este hombre de la mañana se mirará al espejo, y acabará poniéndose a sí mismo a caer de un burro al paso que va, y si no, al tiempo.

Recuerdo que en la última legislatura, el PP estuvo entregado a lo que antes era la COPEPE, y viceversa. Ahí andaban todos, con el tratamiento de usted por aquí, y usted por allí, o don Fulano, o don Mengano, que eso está bien, demuestra educación y respeto, si no fuera porque acto seguido, a un Presidente del Gobierno, y a un gobierno, elegidos por sufragio libre y democrático, se les trataba de una forma despectiva. Al Presidente, si la cosa iba bien, de tú, y sin ningún rubor, llegando a decir aquello tan grave de "alta traición de Zapatero", refiriéndose a lo del estatuto catalán para tapar el diálogo con ETA. Presidente y ministros han soportado, en mi opinión, acusaciones injustas y tratamientos a veces barriobajeros, impropios, a mi parecer, de los que puede y debe emitir cualquier atalaya mediática. Creo que no cuesta nada ser respetuoso para decir las mismas cosas. No se tiene más razón usando otro lenguaje.

Después de perder las últimas elecciones, la mañana de la COPE empezó a vapulear al señor Rajoy, con tata saña, y tan injustamente, como antes lo había alabado. Alabanzas a veces tan cursis como ridículas, echándole por encima carretadas de almíbar que, ciertamente, tampoco le beneficiaban. Ya dejé dicho en aquellos días que con semejantes ayudas no se iba a la Moncloa. El votante, en general, ya no se deja manipular ni influenciar por oráculos partidistas, sean estos de izquierdas o de derechas. Y sobre todo por aquellos con el mensaje exagerado, reiterativo hasta la náusea.

Recuerdo que yo me hacía una pregunta después de  las primeras, y sorpresivas, descalificaciones al señor Rajoy y a la renovada plana mayor del PP, por parte de los dos medios que tanto le habían apoyado antes, el diario El Mundo, y la COPE. ¿Estas descalificaciones van a durar toda la legislatura actual? Pues parece que, salvo milagro, sí. Lo cual no deja de ser una cosa llamativa, porque, vamos a ver, supongamos que Rajoy hubiera ganado las elecciones del último marzo, ahora sería Presidente del Gobierno. ¿Sería por eso un Rajoy diferente?, ¿se le descalificaría por esos mismos medios todos los días? Por cierto, de la que se ha librado porque la crisis le habría cogido en pleno estreno de la presidencia. Claro, que toda la culpa la iba a tener Zapatero y su gobierno, en eso no ha cambiado el panorama, ya que Zapatero es el culpable de la crisis americana, la británica, la de Francia, la de Alemania, la de Japón, la española, la mundial.

Pensando ya en serio, no me quiero ni imaginar si el PP pierde las elecciones gallegas el próximo día 1 de marzo. Las vascas no tienen la misma trascendencia, ya que el PP no tiene ninguna posibilidad de ganarlas, y eso lo sabe el más torpe de los observadores políticos de España. De manera que sólo en las gallegas podría el señor Rajoy coger aire. Quizá así dejarían de zaherirle, en mi opinión, tan injustamente. Además, si pierde en las urnas de Galicia, dentro de su propio partido lo va a tener muy difícil, estando en el horizonte las elecciones europeas. Y no le servirá de nada que haya elegido para ese fielato al señor Mayor Oreja. Rajoy debe saber que si gana el PP en las europeas, la gente no dirá: "ha ganado Rajoy", y si las pierde, ha perdido Mayor Oreja. En un caso, o en el otro, ganará o perderá Rajoy. Ese, y no otro, es el criterio que debe tener asumido, ya que Don Mariano es el máximo responsable del partido. En consecuencia, estaría muy equivocado si piensa que perdiendo elecciones se puede seguir ocupando ese puesto. La misma militancia se lo haría imposible. Y nada digamos de aquellos que ya le mandan a casa por la mañana.

Qué sabio consejo es aquel que nos advierte: "al amigo no hay que contarle nuestros secretos, ni la mayoría de nuestras cosas, por si un día se convierte en nuestro enemigo".

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